Fotografía: Josh Sorenson en pexels
Conoce algunos de los efectos positivos que tiene, tanto física como ambientalmente, el uso de bicicletas eléctricas.
Las bicicletas eléctricas han irrumpido en el mercado nacional y se posicionan como una opción amigable con el medio ambiente. La bicicleta fue hasta la 2° Guerra Mundial el medio de transporte por excelencia, luego fue desplazada en gran parte del mundo y, hoy por hoy, por distintos motivos comienza a tomar cada vez más el sitial de honor que antes tenía.
Una primera razón tiene que ver con lo deportivo. Con los índices de sobrepeso y sedentarismo cada vez más altos, la bicicleta ayuda a combatirlos ya que hacemos ejercicio y además nos transporta. En el caso de las bicicletas eléctricas, según un estudio publicado en la revista Transportation Research Interdisciplinary Perspectives, concluye que los usuarios de bicicletas eléctricas harían más ejercicio físico que quienes utilizan bicicletas normales.
Otra razón para cambiarse a este vehículo, es la baja huella de carbono que esta genera. Si bien existen algunos tipos de bicicletas eléctricas que son recargables en toma corriente, hoy la tecnología ha llegado hasta permitir el uso de paneles solares o que se recargue con la misma marcha del usuario. Esto permite, a su vez, generar un efecto positivo en el entorno, ya que las ciudades se descomprimen en cuanto a la movilidad.
Desde lo psicológico, el efecto de poder restarse de embotellamientos de autos, en muchos casos reducir el tiempo de viajes, sumado al efecto del deporte, puede generar un impacto positivo en la psicología de las personas.
Cabe destacar que, siempre debes utilizar los implementos de protección reglamentarios: casco, luces y reflectantes.
