El renacer del ñandú en la Patagonia Chilena

Published On 9 enero, 2021 | By Fulloutdoor |

Fotografía: Instagram Tompkins Conservation Chile

Gracias al trabajo de la Fundación Tompkins Conservation y Conaf, se ha triplicado la población de ñandúes en la Patagonia Chilena

En las últimas semanas de diciembre nació la primera camada de polluelos de la temporada en el Centro de Reproducción del Ñandú del Parque Nacional Patagonia en Aysén. Este espacio fue inaugurado por Tompkins Conservation Chile en 2015, con el objetivo de fortalecer la población de ñandú en la zona.

Desde su creación hace más de cinco años, el centro a conseguido buenos resultados, que se grafican en lograr triplicar la población silvestre, que ha pasado de 20 a más de 60 individuos.

Esta temporada comenzó con el nacimiento de seis crías al comienzo de este nuevo ciclo para esta ave Patagónica. El Ñandú hoy se encuentra en peligro de extinción, lo que se debe a factores como la caza indiscriminada, la fragmentación de su población por cercos de predios privados, recolección de huevos, predación por parte de perros salvajes abandonados y destrucción de sus nidos.

Durante el proceso reproductivo, las hembras pueden llegar a poner un huevo cada día por medio, y cada uno puede llegar a pesar entre 550 y 620 gramos. Durante la construcción de los nidos, los machos son quienes delimitan el espacio, mientras que las hembras buscan el relleno, que está compuesto principalmente por: ramas, vegetación y piedrecillas. En estos lugares es donde los machos empollan hasta lograr la eclosión de los huevos e iniciar un proceso de crianza entre octubre y noviembre.

“Es un momento crucial en la temporada reproductiva. Ponemos la esperanza de todo el esfuerzo que realizamos durante el año para tener la mayor cantidad de charitos y, así, fortalecer la recuperación gradual que ha venido experimentando la población del parque nacional”, comentó Cristián Saucedo, director de Rewilding (resilvestrar) de Tomplins Conservation Chile y administrador del programa en el reportaje realizado por La Tercera.

Después de su nacimiento, los charitos, como se le denomina a las crías de Ñandú, pasan los primeros cuatro a cinco meses siendo criados por sus padres. Durante este proceso aprenden conductas habituales de la especie, para poder sobrevivir frente a amenazas naturales e inclemencias climáticas de la zona. Luego, al momento de que la adaptación se complemente, estas serán liberadas para que vivan en libertad en el Parque Nacional Patagonia, donde ya fueron liberados 14 ejemplares en mayo del año pasado.

El proceso de liberación se realiza entre marzo y abril. Esta época a su vez se coincide con el inicio del periodo de apareamiento de la especie, lo que inicia un nuevo ciclo de reproducción.

Esta especie endémica de Sudamérica, que mide entre 1,50 y 1,80 metros, es incapaz de volar, pero sus largas piernas pueden correr a grandes velocidades como su primo africano, el avestruz. Son en su mayoría herbívoros, aunque también pueden consumir insectos y lagartijas.

Según un censo realizado en 2005, en el Parque Nacional Patagonia se determinó que solo quedaban 20 individuos de esta especie. Lo que mostró que los ñandúes estaban al borde de la extinción en esta zona de la región de Aysén.

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