Cachagua, la primera playa del cono sur en conseguir certificación Blue Flag

Published On 4 diciembre, 2020 | By Fulloutdoor |

Fotografía: Twitter Directemar

El 27 de noviembre de 2020 la playa grande, ubicada en la localidad de Cachagua, en la comuna de Zapallar, fué declarada como la primera playa con la certificación medioambiental Blue Flag no sólo en Chile, sino en todo el cono sur.

Esta playa recibió una certificación cuyo jurado internacional es presidido por la Fundación Europea de Educación Ambiental (FEE), que además contó con la participación de las Agencias de Naciones Unidas para el Medioambiente y el Turismo. Este calificación se entrega desde 1987 cuando fue concebida, desde entonces ha sido entregada en 41 países, siendo la playa Jureré de Brasil la única en sudamérica que también tiene el certificado.

Desde 2009, cuando fue certificada la playa ubicada en las cercanías de Florianópolis, el que ninguna otra en América del sur había recibido tal categorización. Para quienes no la conozcan, una playa que está bajo los estándares Blue Flag es aquella que se concentra en garantizar a sus visitantes un respeto de ciertos criterios relevantes al cuidado del medioambiente y a la seguridad. Dentro de estas está que debe dar a sus visitantes la información relevante respecto del ecosistema litoral, de las zonas naturales sensibles de este y las especies que se encuentren protegidas y que habitan el área, además de la calidad de las aguas para baño, entre otras exigencias determinadas que deben ser seguidas.

Dentro de las principales ventajas que tiene para la conservación del medio ambiente, es que las playas que son certificadas como Blue Flag, no pueden tener vertimientos industriales, ni de aguas residuales u otro tipo de sustancia contaminante que pueda generar un efecto negativo tanto en la playa como en su entorno.

En materia de desarrollo local sostenible, las municipalidades o comunidades que están a cargo de los balnearios deben presentar un plan de desarrollo y ordenamiento del territorio. Dentro de este está, por ejemplo, la inclusión, mantenimiento y vaciado regular de papeleras y contenedores, con zonas de reciclaje y una política de manejo de desechos clara.

Para mejorar la experiencia de los distintos turistas, el balneario en cuestión debe contar con baños adecuados y limpios, que no posean vertimientos incontrolados o ilegales de sus aguas residuales. Además, debe contar con la presencia de salvavidas que estén correctamente capacitados durante toda la temporada en la que se permita el baño, cuyas labores estarán ligadas al salvamento y/o socorrismo. Otra característica que se debe considerar también, es que deba contar con un equipo de salvamento adecuado y claramente señalizado dentro de la playa, este debe incluir instrucciones sobre su uso y acceso a un teléfono público. Finalmente, debe sumar una señalización oportuna y clara de las zonas para actividades específicas que no son compatibles con el baño.

Esta playa debe ser accesible para todo público, por lo que, como mínimo, debe contar con rampas que permitan el acceso a personas con movilidad reducida.

Este reconocimiento es valorado por millones de usuarios de playas en el mundo siendo un estándar mundial para el turismo responsable con las localidades promovido por organizaciones del área como la Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Programan de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La certificación Blue Flag es una nueva victoria para el turismo nacional, que fue celebrado este año con premios a lo largo del país en lugares como San Pedro de Atacama, Santiago y el Parque Nacional Torres del Paine.

Like this Article? Share it!

Comments are closed.