El proyecto Alto Maipo vive días clave para su futuro.

Published On 1 Noviembre, 2020 | By Fulloutdoor |

El Segundo Tribunal Medioambiental visitó las instalaciones de la obra en dos oportunidades para revisar si cumple con los requisitos exigidos por la normativa.

Tras una reclamación por parte de la Coordinadora No Alto Maipo y la concejala de San José de Maipo, Maite Birke, el Segundo Tribunal Medioambiental resolvió inspeccionar el lugar del proyecto Alto Maipo, para comprobar si éste cumplía con la normativa vigente establecida en el contrato.

La primera visita ocurrió el 16 de octubre del 2020, en esa oportunidad visitaron el sector Las Lajas y el túnel, mientras que la segundo fue el pasado 23 de octubre cuando pasaron por el sector El Volcán y Vegas, cerca del sector El Yeso.

Los autores de la reclamación argumentaron que el programa no subsana los efectos que puedan traer las infracciones cometidas y tampoco asegura que las condiciones se cumplan a futuro.

La historia del proyecto

El año 2011 Aguas Andinas firmó un contrato con Aes Gener por 3.400 millones de dólares, se trató de un megaproyecto hidroeléctrico que ha estado en la palestra desde entonces. Son muchas las organizaciones medioambientales que se han opuesto a esta obra que tiene acceso a los recursos hídricos de la empresa Aguas Andinas, los mismos que llevan el agua a los hogares de cerca de 7 millones de chilenos.

Frente a esta situación, 40 organizaciones medioambientales nacionales, como Greenpeace, No Alto Maipo, Terram y 16 organizaciones internacionales como Corporate Accountability Lab de EEUU o la Coalition Eau Île de Francia, junto con algunas figuras públicas como Natalia Vldebenito o Fernanda Urrejola firmaron una carta dirigida a Claudio Muñoz Zúñiga, presidente del directorio de Aguas Andinas SA, solicitando poner fin al contrato que mantiene con la empresa Aes Gener.

Dentro de las razones expuestas en la carta encontramos una supuesta “improvisación” del proyecto. Explican que de parte de la empresa informaron un nuevo retraso en la entrada en funcionamiento de las dos centrales que componen el proyecto hasta el segundo semestre del 2021.

“Esta noticia no nos toma por sorpresa. Desde un comienzo hemos visto descontrol sobre las faenas, debido a la irracional magnitud del proyecto, que ocupa y deteriora tres importantes subcuencas del río Maipo, alterando el ciclo hidrológico de una de las cuencas hidrográficas más importantes de Chile, que abastece de agua a más de siete millones de personas”, se lee en la carta.

Denuncian que trabajadores han perdido la vida debido a las precarias condiciones de seguridad que presenta la faena, y que la misma situación ha provocado huelgas entre los trabajadores. A eso se le suma que no es la primera vez que se pospone el proyecto, el aumento en costos habría alcanzado los 3400 millones de dólares.

Una de las principales causas del retraso de las obras se debe, según la misma carta, a inundaciones provocadas por la inestabilidad de los túneles clave de la obra. También mencionan que estas tronaduras habrían afectado al ecosistema, específicamente los glaciares de la zona, además de la inundación de agua con metales pesados y sedimentos.

“Todas estas consecuencias en la construcción del proyecto, así como las negativas implicancias que causará la operación de las centrales, no fueron consideradas en los estudios que presentó Aes Gener para la evaluación ambiental del proyecto, sino que se presentaron en cambio estudios parciales e incompletos que no consideraron debidamente la voz de todos los actores involucrados. Tampoco tomaron en cuenta con debida consideración argumentos científicos y técnicos. Esta situación evidencia fallas estructurales en nuestra institucionalidad ambiental, la cual antes que obedecer a criterios técnicos y ambientales depende en última instancia de una voluntad política que apostó hace décadas por un modelo de desarrollo basado en la explotación irracional de nuestros recursos naturales”, denuncia la carta.

El objetivo principal de la carta es que Aguas Andina haga uso de su derecho de finalizar el contrato, pues frente a esta nueva postergación de la entrada en funcionamiento de Alto Maipo la empresa podría hacer uso de su clausula y anular el contrato.

“Como habitantes de la cuenca del Río Maipo exigimos a Aguas Andinas que haga uso de sus facultades y rescinda el contrato, terminando con la amenaza que este proyecto significa para el acceso al agua para millones de personas”, dice la carta.

Argumentan también, que dentro de los muchos participantes originales del proyecto, varios han quedado en el camino debido a los numerosos imprevistos de la gestión de Aes Gener, tales como la constructora alemana Hochtief y la italiana CMC di Ravenna. También mencionaron el abandono del proyecto de parte del banco japonés Mizuho y el I.F.C., la rama de inversión privada del Banco Mundial.

El Relator Especial de la ONU sobre los derechos humanos al agua y al saneamiento, Léo Heller, dijo en agosto pasado que “el Gobierno chileno no puede cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos si da prioridad a proyectos de desarrollo económico sobre los derechos humanos al agua y a la salud”, haciendo referencia al proyecto Alto Maipo y a la agroindustria de Petorca.

Por su parte Marcela Mella, vocera de la Coordinadora Ciudadana No Alto Maipo entiende el llamado a Aguas Andina para terminar el contrato, y afirma que en sus inicios la compañía buscó defender el agua, pero fue tentada por las ganancias del proyecto: “Aguas Andinas al igual que nuestra organización era una opositora más al proyecto y eso está documentado. Entre otras cosas, ellos decían que el proyecto Alto Maipo pondría en riesgo la operación sanitaria de Santiago y, por lo tanto, la concesión que ellos tenían con el Estado de Chile para proveer de agua potable y servicios de saneamiento a la capital de Chile”, explicó Marcela Mella a Radio U de Chile.

“Al firmar el contrato cambió su discurso y aceptó que se usara el agua a cambio de participar en las ganancias de la hidroeléctrica. Aunque hoy niegue riesgos para el suministro de agua para Santiago, su postura original es indesmentible y los riesgos de desabastecimiento son mucho mayores ahora que hace una década”, afirmó la vocera de No Alto Maipo.

Otro de los puntos mencionados es la debilidad de los estudios medioambientales presentados por las empresas para justificar o aprobar el proyecto, puesto que serían parciales o incompletos. Un proyecto con altos y bajos, del cual muchos han dado un paso al costado incluido el magnate nacional Andrónico Luksic, quien el 2013 compró el 40% de Alto Maipo, pero el negoció culminó el 2017. En una entrevista al diario La Tercera el empresario admitió que “sin lugar a dudas que Alto Maipo ha tenido un tremendo costo para la familia Luksic y para mí en particular”.

¿Qué pasará?

Si el tribunal falla a favor de No Alto Maipo y de la concejala de San José de Maipo, la empresa tendrá que presentar un nuevo plan de cumplimiento ambiental, lo que traerá costos adicionales.

Así el futuro del proyecto, debido a su historial, se ve poco claro, y solo queda esperar la respuesta de parte de Aguas Andinas para saber si acogerá la demanda de la ciudadanía o mantendrá su postura para llevar por fin a término el polémico Alto Maipo.

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