Los peligros de ser ciclista en la ciudad.

Published On 25 Octubre, 2020 | By Fulloutdoor |

El uso de la bicicleta como medio de transporte en Chile ha aumentado considerablemente, sin embargo, esto ha traído problemas de convivencia con los demás transportes e incluso accidentes fatales durante los trayectos.

Durante estos últimos meses de pandemia, en Santiago el uso de la bicicleta como medio de transporte ha aumentado en gran medida. Esto porque es un medio limpio, económico y sustentable, pero también porque es el favorito de muchos para evitar las conglomeraciones de gente que trae consigo utilizar el transporte público.

Según la OMS, el medio de transporte más seguro para evitar el contagio de COVID-19 es la bicicleta. “Proporciona distancia física mientras ayuda a cumplir con el requisito mínimo para la actividad física diaria, que puede ser más difícil debido al aumento del homeoffice y el acceso limitado al deporte y otras actividades recreativas”, informó la OMS.

Desigualdad entre comunas

En Chile hay más de 730 kilómetros de ciclovías y 339 corresponden a la Región Metropolitana, pero en Santiago no están distribuidas de manera equitativa a través de las comunas.

Según un estudio realizado por la Unidad de Asesoría Estratégica Urbana e Inmobiliaria de AGS Visión Inmobiliaria los números de la ciudad estarían así: Mientras Las Condes (294.838 habitantes) y Santiago (404.495 habitantes) cuentan con 42,1 y 50,5 kilómetros de ciclovías respectivamente, en otros sectores como Puente Alto (568.106 habitantes) y San Bernardo (301.313 habitantes), solo cuentan con 18,2 y 13,1 kilómetros respectivamente.

El análisis completo de la capital arroja que existe una gran distribución de ciclovías en el sector oriente y la zona centro, mientras que la zona sur posee una menor cobertura.

La destacada ciclista nacional Susan Barraza explica que gran parte de las ciclovías no fueron pensadas para interconectar, sino que para fines recreacionales.

“Las ciclovías están hechas en su mayoría de manera recreativa, que son hechas para pasear el domingo, pero no están hechas para interconectar una comuna con otra que permita un desplazamiento real de la gente. La ciclovía de Simón Bolívar, por ejemplo, vas pedaleando y de repente se cruza al otro lado. No tiene marcado el cruce. Nosotros buscamos que podamos tener esta interconexión con cada comuna que nos permita desplazarnos como si fuésemos en un auto”, explica Susan Barraza.

Para Héctor Gatica, un chileno de 35 años que se moviliza hace años por la ciudad en bicicleta, la situación del ciclismo en la ciudad tiene varias aristas. Una de ellas es la mala calidad de algunas ciclovías. “Llevo arto tiempo pedaleando y ahora se notan más ciclovías que antes, pero la mayoría de estas no son para movilizarte, son ciclovías “de paseo”, no puedes moverte por esos lugares con seguridad. Hay ciclovías muy malas, como la de José Domingo Cañas, que tiene entremedio unos árboles y la pista mide como 20 centímetros, o la que existe en las industrias, donde la ciclovía mide 30 centímetros y tienes que compartirla con la vereda de los peatones, un trozo de pasto y autos que se estacionan. Otra ciclovía en mal estado es la de la misma Alameda, no tienen señalización, no están protegidas y el pavimento es malo”, comenta Héctor.

Ciclista vs vehículos motorizados.

Tras la puesta en vigencia de la nueva Ley de Convivencia Vial el 2018 que los ciclistas están obligados a transitar con chaleco reflectante, casco y por las ciclovías. De no existir estas últimas estos deben movilizarse por la calle.

La ley causó mucha polémica pues no todas las ciudades el país tenían ciclovías y también por la poca prudencia que tienen los autos particulares y locomoción colectiva con los ciclistas que se movilizan por la ciudad.

Para Susan Barraza, la responsabilidad principal es de los automovilistas, pero también los ciclistas nuevos deben ser conscientes y cumplir con todas las reglas establecidas.

“Creo que hay mucha responsabilidad del automovilista, al haber menos autos en las calles andan a mayor velocidad no respetando los límites establecidos por ley. Cualquier error que podamos cometer en la calzada puede ser fatal. A pesar de que tomemos todas las medidas de seguridad falta cultura vial del automovilista hacia nosotros”, reflexiona Barraza.

“Durante este último tiempo hay mucho ciclista nuevo, no tienen claras todas las reglas al movilizarse al trabajo o a cualquier lado. Hay una responsabilidad en saberse todas las reglas de tránsito”, afirma la ciclista nacional.

Ramiro Mora de 26 años también es un ciclista chileno, se mueve constantemente por la ciudad tanto como para ir a trabajar como con fines recreacionales. Desde su punto de vista el problema radica en el ego que tienen los conductores de vehículos motorizados.

“Es cuático para el ciclista moverse por la ciudad, porque las micros y los taxistas son los dueños de la calle. No existe una cultura general de un “buen conductor”, estos tipos llegan y te tiran el auto encima, sabiendo que el cuerpo del ciclista es su propia carrocería y cualquier roce puede ser fatal. El conductor no señaliza, doblan sin previo aviso, eso en calles como Santa Rosa, donde yo casi no la cuento, es muy peligroso”, explica Mora.

Para el ciclista paralímpico Adolfo Almarza este problema se podría solucionar con una mayor empatía hacia el ciclista de parte de los automovilistas. “Yo soy ciclista y siempre que veo unan persona que viene en bicicleta y voy conduciendo (auto) siempre le doy su espacio. Se puede dar el espacio, bajar la marcha o detenerse, creo que sólo hay que ser más consciente”, comenta el atleta nacional.

Las muertes de ciclistas en manos de los conductores particulares o transporte público son cosa del día a día. En septiembre de este año, durante la manifestación “No más ciclistas muertos” en Pudahuel, irónicamente un joven de 31 años murió tras ser impactado por una camioneta.

Hasta septiembre de este año 61 ciclistas perdieron la vida en accidentes de tránsito. El total del año pasado fue de 85 muertos. La secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito Johanna Vollrath dijo en 24 horas que era una cifra lamentable e hizo un llamado a utilizar los elementos reflectantes, además de casco y las ciclovías. También resaltó que “los automovilistas respeten los límites de velocidad y que cuando adelanten a un ciclista mantengan la distancia de un metro y medio que establece la Ley de Convivencia Vial”.

El llamado es entonces a ser prudente, no solo siempre utilizar casco y elementos reflectantes, sino que ser precavido en todo momento, pues para quienes se mueven en la bicicleta la carrocería es su propio cuerpo, por lo que cualquier siniestro es extremadamente peligroso. También para los automovilistas y choferes, que deben mantener distancias y respetar al ciclista, pues desde el 2018 que por ley DEBEN transitar por la calle si no hay ciclovía en el lugar.

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