La sirena de Hielo agranda más su historia, Bárbara Hernández consigue la triple corona

Published On 3 Octubre, 2020 | By Fulloutdoor |

La histórica nadadora chilena Bárbara Hernández se convierte en la primera mujer chilena en completar la triple corona de la natación al rodear la Isla de Manhattan.

Bárbara  Hernández vuelve a hacer historia. La sirena de aguas gélidas, como la apodan, consiguió la triple corona de la natación tras surcar 47 kilómetros de aguas abiertas en Nueva York. Esto al rodear la Isla de Manhattan en menos de ocho horas.

La hazaña de Bárbara fue en el marco del 20 Bridges Manhattan Island Swim, el cual se suma a sus logros en el Canal de la Mancha y el Canal Santa Catalina, los cuales consiguió en 2019. Si sumamos estos tres hechos, la sirena de aguas gélidas consiguió un hecho histórico al ser la primera mujer chilena en conseguir la triple corona en nado de aguas abiertas.

“Me tocaron corrientes estáticas, entonces fue difícil y tuve que empujar mucho en ese tramo. Me hidrate cada 45 minutos y no paramos más de un minuto, y seguimos al pie de la letra el plan”, cuenta Bárbara a Las Últimas Noticias sobre su hazaña en las aguas de Nueva York.

Para quienes no conozcan a esta tremenda deportista nacional, campeona mundial de nado en aguas gélidas, es egresada de psicología de la Universidad de Chile, con magíster en psicología infantojuvenil y se ha dedicado al nado de forma profesional.

A causa de la pandemia, cuya cuarentena comenzó en marzo a la llegada de cruzar el canal Beagle, debió frenar su preparación. Incluso, se hizo viral al ser fotografiada entrenando dentro de un basurero, pero en agosto pudo conseguir el permiso que le permitió volver al agua y prepararse para estos 47 kilómetros en las aguas neoyorquinas.

“Siento que va a ser un año super extraño para todos, ahora que pude volver a entrenar siento que me abdujeron desde marzo. Durante los meses que no pude entrenar, nos reagrupamos en la casa de mis papás con harto cambios, mi pololo cesante, mis papás sin poder trabajar, yo con todas mis charlas y viajes suspendidos, el tema de los auspicios. Nadar es mi trabajo durante este año y el próximo, entonces es una decisión personal dejar muchos proyectos de lado por los entrenamientos. Al no poder hacerlo, te implica replantearse todo de nuevo. Pero creo que nos ayudó un montón esto de establecer una rutina. Entrenamos en seco, como decimos nosotros los nadadores, que es la preparación física de lunes a sábado con mi entrenador dos o tres horas, más yoga, tratando de adaptarnos lo más posible pero obvio que siempre es difícil”,  contó Bárbara a FullOutdoor en una edición de nuestro podcast.

Este año, por primera vez en su carrera, Bárbara contaba con los auspicios suficientes para poder costear sus entrenamientos y viajes, pero el COVID -19 planteó un cambio radical en los planes de la nadadora. Dentro de los planes que tenía para este año, ya que las maratones en las que participa tienen procesos de admisión en los cuales se debe postular y ser seleccionado, estaba la antes citada vuelta a Manhattan, el cruce al Canal del Norte que aún no sabe si podrá realizar, el canal de Molokai en Hawaii, visitantes a Patagonia, cruzar el Estrecho de Magallanes nadando (lo cual inicialmente iba a ser una maratón con nadadores internacionales invitados) y un calendario competitivo en Europa. Aún así, con todos los cambios, Bárbara se lo toma de forma positiva: “para mí este no es un año perdido, es un paréntesis”, dice la nadadora.

Este ánimo que se ve en su forma de afrontar las distintas complicaciones que plantea la situación mundial, se debe a lo arraigado que está en ella la natación y su pasión por el agua desde los primeros años de su vida.

“Me encantaba el mar, la primera vez que entré a una piscina fue a los 6 o 7 años, porque cuando llegábamos a la playa y me tiraba de cabeza a las olas, no estaba ni ahí. Era super chica entonces les daba mucho miedo que yo me arrancara porque salía disparada a tirarme a las olas, mi papá salía persiguiéndome, pero después se metía conmigo. Eran horas, después cuando íbamos a Iquique me acuerdo de estar todo el día, llegábamos en la mañana y no me salía del agua hasta que tuviera suficiente hambre o sed como para salirme y después me volvía a meter. Me encantaba jugar con las olas, y estar con mi papá así. Aprender a nadar era algo que tenía que hacer porque sino me ahogaba y me dieron a elegir un deporte también, entonces nos paseamos por toda la piscina de la universidad de Chile, que está en Avenida La Paz, donde tenían un montón de deportes: karate, judo, waterpolo, nado sincronizado, entre otros. Elegí nado sincronizado, pero la profesora se fue como al año. Mis papás no tenían los recursos para ir a un club privado como el Stadio Italiano, así que mi opción natural fue quedarme en la piscina y entrenar, veía la rama de natación que estaba al lado de nosotros, de ahí nunca más paré”, recuerda la nadadora.  

Comenzó recorriendo todo Santiago de la mano de su padre, en entrenamientos y competencias. Debía seguir estudiando, dedicarse solo al deporte era impensado en ese momento para una familia de esfuerzo como la de Bárbara, pero los sacrificios realizados y el esfuerzo que la tienen haciendo historia nuevamente a esta campeona mundial.

“Si hay algo que a mi me apasiona, que amo hacer, que es lo que me gusta y en lo que fluyo, ¿qué estoy dispuesto a hacer y por cuánto tiempo?,  después estaré entrenando 27 años y te aseguro que ni este apocalipsis ni ningún otro me va a sacar de lo que yo realmente amo que es nadar”,

Si quieres conocer más de esta histórica nadadora chilena, puedes revisar su historia en nuestro canal de Youtube, donde encontrarás el podcast que grabamos junto a Bárbara Hernández. No olvides, comentar, compartir este video y suscribirte al canal para más contenido.

Like this Article? Share it!

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *