El agua: Derecho Humano en todo el mundo, menos en Chile

Published On 17 Octubre, 2020 | By Fulloutdoor |

La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el 2010 el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia es esencial para la realización de todos los DDHH. Hoy, en un mes clave para el futuro de país, los derechos de aguas en Chile siguen siendo un negocio.

A sólo días de que realice un plebiscito constituyente en Chile, los temas medioambientales han tomado mucha fuerza ad-portas de la posibilidad de redactar una nueva Carta Magna. A esto se le suma la creciente crisis hídrica que afecta gran parte del país y se hace imperante resolver el tema de los derechos de agua de una vez por todas.

Chile es el único país de América Latina donde se pueden comprar y vender títulos de propiedad de aguas. Lo común en los demás países de la región es que sea el estado el dueño del agua, mientras que en el caso chileno los titulares son casi en su totalidad privados tanto en su distribución como en las fuentes de origen.

Este proceso de privatización comenzó cuando se creó el Código de Aguas en 1981 durante el régimen militar de Pinochet. Consecuencia de ello muchos particulares tuvieron la oportunidad de inscribirse y así acceder de manera gratuita a los derechos.

Según el Código de Aguas en su artículo quinto “Las aguas son bienes nacionales de uso público y se otorga a los particulares el derecho de aprovechamiento de ellas en conformidad a las disposiciones del presente código”. En el artículo sexto especifica que: “El derecho de aprovechamiento sobre las aguas es de dominio de su titular, quien podrá usar, gozar y disponer de él en conformidad a la ley”.

Tras esta situación, donde el agua se repartió entre particulares durante la dictadura, hoy se ha establecido un mercado del agua en Chile como en ningún otro país latinoamericano. Para las autoras de “El Negocio de Agua”, Tania Tamayo y Alejandra Carmona, “En Chile los derechos de agua han dado pie a un negocio muy rentable”.

La investigación de las periodistas reveló conflictos de intereses de parte del actual Ministro de Agricultura Antonio Walker, quien es un empresario dueño de grandes plantaciones, conflicto que el mismo ha desestimado. Las autoras afirmaron en entrevista con El Desconcierto que “el Ministro de Agricultura es un empresario agrícola, que recibe una enorme cantidad de financiamiento respecto de sus sistemas de riego. Ese financiamiento lo ha recibido mediante la Comisión Nacional de Riego, que es una de las instancias más importantes del ministerio de Agricultura. Por lo menos $350 millones ha recibido de la comisión, siendo de los empresarios que más dinero ha recibido”.

Por su parte el ministro de Obras Públicas Alfredo Moreno afirma con respecto a los derechos hídricos que “El titular no sólo puede utilizar las aguas, sino que también puede dar el título en garantía para financiar un proyecto o heredarlo a sus sucesores”, es decir en Chile se puede vender libremente un título de agua.

¿Cómo se adquiere el agua?

En el informe solicitado por la comisión de Agricultura del Senado, con fecha 28 de mayo 2018, se explica que “los derechos privados sobre el agua pueden ser adquiridos a través de una “acción administrativa” de la Dirección General de Aguas (DGA) o comprados a través del mercado del agua. Una vez concedidos o regularizados los derechos de agua, estos debieran ser inscritos en el Conservador de Bienes Raíces (CBR), donde también se registran las transacciones del mercado (como transferencias, ventas e hipotecas). El mercado del agua se encuentra en muchas partes totalmente –o casi totalmente– asignado a usuarios privados, sin existir ninguna asignación histórica de agua para el medio ambiente”.

En este mismo documento, que viene a ser una asesoría técnica para los parlamentarios, se plantea que el modelo chileno es “único en el mundo”, pues se excluyó la función de la administración de intervenir en este mercado. También menciona “preocupación por la concentración del recurso en manos de los usuarios con mayor poder económico, lo que ha favorecido el acaparamiento, la especulación y los monopolios…”.

El experto jurídico en manejo de aguas de la Universidad de Arizona, Carl Bauer, explicó en entrevista con El Desconcierto que Chile representa un caso muy particular, debido a su enfoque en el libre mercado, una privatización de derechos de uso y la debilidad de la regulación estatal.

Baur explica la necesidad de regular la relación entre soberanía y propiedad en una Carta Magna, pues por una parte en el Código de Aguas se establece como un bien nacional de uso público lo cual es a todas luces contradictorio con la privatización. “Legalmente hablando, el agua no puede ser un bien nacional de uso público, por un lado, y ser privatizado, por otro lado” dice el experto de la Universidad de Arizona.

Sequía

Aterrizando a la realidad de miles de chilenos, lo cierto es que hoy existe una crisis hídrica. Desde que se empezó a registrar el nivel de precipitaciones en 1915 Chile acumula los últimos 10 años mas áridos de toda su historia.

Un caso emblemático ocurre con el del embalse del Yeso, que pasó de tener 219 millones de metros cúbicos en el 2016 a la actualidad, donde tiene 99 millones de metros cúbicos menos, equivalente a un 40%.

Según informó un reporte de la NASA de abril 2020, en el sector centro de Chile desde el 2010 las precipitaciones han alcanzado solo un 25%-40% de lo que llueve durante un año normal, mientras que en los alrededores de Santiago la cosa es aún peor llegando solo a un 10%-20%  de lo normal.

La misma organización atribuye un 25% de la responsabilidad al cambio climático. Cabe destacar que el estudio del cual se basa la NASA para explicar este fenómeno establece que: “Sin embargo, el punto principal de este estudio es que el forzamiento antropogénico, aun sin ser el impulsor principal, es fundamental para explicar la tendencia a la sequía en el centro de Chile y, probablemente, un factor clave detrás de la persistencia de la sequía actual. La evidencia de un efecto antropogénico emergente en el régimen de precipitación en el centro de Chile es, por lo tanto, una conclusión audaz, con importantes implicaciones para el país”, establece el artículo de Geophysical Research Letters publicado el 2015.

Sin indagar más profundamente en la verdadera razón la falta de agua en Chile, que por cierto es un tema preocupante, podemos dejar en claro que en Chile hay una sequía que afecta a mas de 56 comunas en el país, declaradas bajo escases hídrica, mientras que son 116 las comunas han sido declaradas zona de emergencia agrícola.  

Se hace imperante cambiar las bases de una legislación donde el agua está en manos de privados, una regulación que privilegia el uso agrícola por sobre el uso humano, de la cual el mismo Ministro de Agricultura tiene propiedad. No parece ser correcto que este mismo ministro tenga 29 mil litros de agua por segundo mientras que en otras partes del país el agua tenga que llegar por camiones, servicio que si bien es gratuito no garantiza ni la calidad ni la cantidad de agua.

Esta es la legislación actual, una donde se dejan de lado las necesidades humanas de miles de chilenos que luchan por subsistir en un país cuya crisis de agua solo está comenzando.

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