China y sus gigantes pesqueros ya llegaron a aguas chilenas

Published On 11 Octubre, 2020 | By Fulloutdoor |

Luego de pasar, como todos los años, por Ecuador y Perú la pesca industrial de gigante asiático avanza sin freno. Organizaciones internacionales hacen un llamado a regular una actividad pesquera que afecta al mundo entero y nadie regula.

Una flota de 300 barcos pesqueros chinos llegó a las costas chilenas. Las embarcaciones ya pasaron anteriormente por Perú y Ecuador, siendo el blanco de muchas críticas por su actuar poco sustentable y reabriendo el debate entorno a una actividad con un marco legal poco acorde a las necesidades medioambientales actuales del planeta.

A finales de julio de este 2020 World Wildlife Ecuador expresó en un comunicado su preocupación por la presencia de 340 embarcaciones, en su mayoría de nacionalidad china, que rondaban por las costas fuera de la Zona Económica Exclusiva de Ecuador (ZEE), cerca de la Reserva Marina de Galápagos.   

Posteriormente el 24 de septiembre la flota siguió su rumbo y fue el turno del Perú de poner un ojo en las naves tras una alerta de parte de la embajada de Estados Unidos en Perú. Se advirtió en ella sobre los daños ecológicos que esa cantidad de barcos pueden ocasionar y sobre posibles irregularidades en el monitoreo satelital:

“¡Alerta! Una flota de más de 300 barcos de bandera de China con historial de cambiar nombres de barcos y desactivar rastreo por GPS está frente al Perú. La sobrepesca puede causar enormes daños ecológicos y económicos. Perú no puede permitirse semejante pérdida”, escribió en Twitter la embajada norteamericana en Perú.

El 1 de octubre la organización internacional Oceana advirtió sobre la flota pesquera que “depredó Galápagos” y especificó que ahora se dirigía a Chile. Además, al igual que lo advertido por la embajada de Estados Unidos en Perú, publicó que varias de esas embarcaciones apagan Sistemas de Identificación Automática, siendo esto un comportamiento ilícito que implicaría que estas embarcaciones pesquen sin supervisión.

De parte del gobierno chileno el subsecretario de pesca Román Zelaya, en entrevista con radio Cooperativa, hizo un llamado a mantenerse en alerta con respecto a la flota pero explicó que hasta el momento “no tenemos reportes sobre pesca que se haga al interior del mar territorial de Chile”, lo que significa que aparentemente la flota no incurre en actividades ilegales, mientras se mantengan en aguas internacionales.

Por su parte Andres Allamand, ministro de Relaciones Exteriores, declaró que se garantizará la vigilancia de la flota china. “Hay un monitoreo de esta flota que opera regularmente en estas zonas y que efectivamente tenemos que tener mucho cuidado de que, en definitiva, incursionen en nuestra zona económica exclusiva”.

El canciller chileno también explicó que hasta el momento no han tomado contacto con el país asiático. “De ser necesario, especialmente si se produjese (…) que se vulneren los límites de nuestra zona económica exclusiva, ciertamente no descartamos hacer las presentaciones que correspondan”, declaró.

Esta situación pone en la palestra una actividad cuya legislación está lejos de ser sustentable. De parte de del Comité de Pesca y Acuicultura de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) de Perú, Alfonso Miranda, declaró que cada barco tiene una capacidad de 300 toneladas en sus bodegas, cifra que se dispara si contamos las 300 naves que actualmente transitan por las aguas chilenas llegando a 900 mil toneladas.

El subsecretario de pesca chileno expresó que esta actividad esto no es algo nuevo en las costas nacionales. “Es una presencia que es relativamente habitual en esta época del año, el año pasado la flota estaba compuesta por 200 barcos aproximadamente y el año pasado por más de 300 también”, dijo Román Zelaya.

Sobrepesca e irregularidades

Desde World Wildlife Fund Ecuador (WWF) explican que la flota china actualmente funciona sin pausa. Esto gracias a los barcos pesqueros los acompañan buques de carga, los cuales reciben la pesca de altamar y la llevan a puerto, permitiendo así un ciclo de pesca ininterrumpido que amenaza a todas luces con provocar daños en los ecosistemas marinos debido a la sobrepesca.

Esta situación no solamente afecta a los mares, sino que también devela una explotación laboral en altamar hacia los trabajadores quienes están por largos periodos de tiempo en las embarcaciones. Un reporte de tráfico de personas estadounidense denunció que al mes hay al menos un tripulante muerto bajo la bandera china o taiwanesa..

“Desde 2013, un promedio de un tripulante muerto por mes se ha asociado con buques pesqueros de bandera china y taiwanesa atracados en el puerto de Montevideo y en aguas de Uruguay. Los trabajadores extranjeros a bordo de estos barcos están sujetos a abusos que indican trabajo forzoso, incluidos salarios impagos, identificación confiscada y abuso físico, y hay informes anecdóticos de asesinatos en el mar”, señala el informe en la página 525. 

El Instituto de Desarrollo de Ultramar (ODI en inglés) establece que tras agotar sus reservas de peces en aguas nacionales, China salió enardecidamente a saciar su enorme demanda en aguas internacionales. Transformándose así el país asiático en el responsable del 40% de la pesca mundial con 16.966 embarcaciones. Se sospecha que son 183 barcos los que actualmente incurren en pesca ilegal y la organización puntualiza que la mayoría de las extracciones se realizan en costas de países de bajos ingresos, estableciendo así un abuso de poder compitiendo con los intereses de los países locales.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación un 90% de las especies de peces marinos ya está explotada, un 61% de manera regular mientras que un 29% bajo sobreexplotación. También establecieron que un 33% de las especies son extraídas a un nivel insostenible.

Por otro lado, Marla Valentine, Analista de Pesca Ilegal y Transparencia de la oficina de Oceana en Estados Unidos, denuncia que las embarcaciones chinas están “desapareciendo” del mapa: “De acuerdo con los últimos datos, podemos observar que el número de embarcaciones disminuyó desde 300 a 126; sabemos que estos barcos no desaparecieron y se ve pocos de ellos abandonando el área. El tamaño de esta flota debería ser motivo suficiente de preocupación y, aún más, cuando es probable que estén apagando sus sistemas de identificación automática”, expresó Valentine.

Desde Ecuador el ministro Osvaldo Jarrín declaró en agosto que casi la mitad de la flota china desactivó sus ubicación, por lo que no es posible seguir sus movimientos.

En costas argentinas en abril de este 2020 las autoridades detectaron una embarcación ilegal en sus costas. Se trata del Lu Rong Yuan 668, el barco de dio a la fuga.

Según una investigación de Ciper la embarcación utilizaría un método de barcos clones para realizar pesca ilegal. Estando su gemelo Lu Yuan Yu 016 pescando en zona legal y con el monitor prendido mientras que el otro barco se adentra en ZEE para pescar sin ser detectado.    

Los barcos pertenecen a la empresa china Rongcheng Rongyuan Fishery, la cual ya fue multada en 2019 con 1 millón de dólares al ser capturado en las costas de Ghana, Golfo de Guinea, pescando especies pelágicas. Estos casos son solo algunos de los muchos casos de pesca ilegal donde se ha visto involucrado el gobierno chino.

A pesar de todos estos antecedentes y evidencia del poco respeto que tiene la pesca del país asiático con la sustentabilidad marina, Chile solo puede monitorear a la flota china y asegurarse de que no entre en la ZEE. Debido a que no existe un marco legal que proteja el ecosistema de los territorios de alta mar.

“Es necesario un compromiso internacional en esta materia, considerando que a nivel mundial el 65% de las poblaciones de peces se encuentran sobreexplotadas, y la acción de las embarcaciones chinas compromete la recuperación en aquellos territorios donde estamos trabajando por proteger zonas de reproducción pesquera”, manifestó César Astete, Director de la Campaña de Pesquerías de Oceana Chile.

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