Bombus dalhbomii: El Abejorro Nativo Chileno en peligro de extinción.

Published On 17 Octubre, 2020 | By Fulloutdoor |

Un estudio del Instituto de Ecología y Biodiversidad IEB, publicado en la revista Ethnoentomology, reveló que su población disminuyó hasta en un 95% en lugares como Chilloé y destacó un gran vínculo que tiene la cultura mapuche con el insecto anaranjado. 

El “Bombus dalhbomii” es una especie nativa chilena de color anaranjado, es el más grande del país y está presente desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Magallanes. Sin embargo, durante los últimos años su población ha disminuido sustancialmente, y en sectores como Bariloche, Argentina, esta especie ya está extinta.

El abejorro es un polinizador por excelencia. Desde tiempos remotos que estos insectos juegan un papel fundamental en la producción agrícola al hacer más eficaz el proceso de reproducción de las plantas.

El origen

Todo comenzó el año 1997, cuando el Servicio Agrícola Ganadero SAG autorizó la introducción de la especie Bombus terrestris, una especie exótica de origen europeo con el fin de mejorar la producción de tomates. A partir del año 2006 los números fueron en aumento hasta alcanzar mas de 200 mil colonias de entre 50 hasta 200 individuos.  El objetivo era mejorar y suplir las falencias de los polinizadores nativos.

Para la investigadora de la Universidad de los Lagos, la doctora Cecilia Smith, este argumento carece de lógica. “Se trae porque se asume, sin prueba alguna, que los polinizadores nativos no son suficientes para cumplir la misma función”. Cosa que afirma no es así, pues el país se polinizaba sin problemas antes de la llegada de esta especie externa.

El problema radica en que el polinizador introducido no sólo no hace su función tan bien como el original, sino que además trae consigo enfermedades y parásitos que son letales para el abejorro nativo y para otras especies también.

Lo primero a mencionar es la forma en que el Bombus terrestris es criado. “El abejorro europeo es criado en hacinamiento en Europa y también en Chile, y se lo alimenta con productos que provienen de la miel y que son foco de patógenos. Muchos mueren en la crianza y sobreviven los más resistentes, que son portadores de patógenos, liberados al medio externo”, explica la científica Cecilia Smith.

Además, en cuanto a su fisonomía, la especie europea posee una lengua más corta que la especie nacional, lo que hace que deba romper la base de la flor para llegar al néctar.

Según un artículo científico publicado por varios investigadores, entre ellos Rodrigo M. Barahona, Lorena Vieli y Cecilia Smith, entre otros, el “Bombus terrestris” “es considerado como un insecto-plaga, debido a su alta tasa de reproducción, su gran capacidad de adaptarse a distintos ambientes, y en el caso de los individuos criados comercialmente y en hacinamiento, a su alta prevalencia de enfermedades”, se explica en el artículo.

Es un punto importante pues toda especie introducida al país debe pasar por el SAG, organismo que certifica que la especie viene libre de enfermedades y/o parásitos. Sin embargo “Los autores de este estudio encontraron que el 70% de los abejorros estudiados, y el alimento con que los proveían dichas empresas, venían infectados por los parásitos que los certificados sanitarios decían que estaban libres; y, además, contenían otras enfermedades transmisibles”, afirma el estudio.

La doctora Cecilia Smith recuerda que hace un tiempo atrás, unos 40 años, era posible divisar en el cielo unas nubes anaranjadas cuando esta especie, “Bombus dalhbomii”, se movilizaba en gran número por Chiloé. Hoy en la isla la cantidad de abejorros nativos ha disminuido en un 95%.

El abejorro y los mapuche.

“Bombus dalhbomii” era considerado por el pueblo ancestral como uno de los cuatro pullomeñ, insectos en los que el alma de los difuntos se aloja tras la muerte. Es en este nuevo cuerpo que volvían las almas a visitar a sus parientes durante la primavera.

La comunidad mapuche respetaba mucho a la reina, pues consideraban que era ella quien tenía la capacidad de reencarnar las almas. “A la reina no se la tocaba porque era el alma de un pariente muerto. Además, era muy trabajadora y los nidos de éstas, que asemejan cántaros, eran muy apreciados por las mujeres, quienes, además, hacían collares que tuvieran estos símbolos y la forma del insecto”, explica Cecilia Smith en el estudio de IEB, es por ello que matar a un abejorro era visto como tabú, por la creencia de que se tratase de un pariente o un ser querido.

Se destaca la importancia que tenía la miel para fines medicinales, siendo utilizada por la machi para curar los males de la comunidad. También menciona que el abejorro fue fuente de inspiración para la joyería y alfarería mapuche.

Esta investigación reunió relatos escritos, orales y datos etnológicos que buscar preservar el conocimiento sobre esta parte de la cultura mapuche. Pues, como se explica en el estudio, parte de esta importancia otorgada al insecto nativo ha ido quedando en el pasado y en el olvido por parte de las mismas comunidades.

¿Fuimos advertidos?

En una carta al director de El Mostrador, los investigadores Rodrigo Barahona y Cecilia Smith afirman haber advertido sobre las consecuencias que la introducción de la especie “Bombus terrestris” podía generar en el país.

“El año 1997–1998 desde la comunidad científica se le advirtió al SAG lo que podría significar el ingreso de una especie invasora, pero la advertencia fue desestimada. Como consecuencia directa, el abejorro exótico por más de 20 años ha generado efectos negativos para la biodiversidad, los ecosistemas y la producción agrícola”, afirman.

Sin embargo, hoy las comunidades y empresas agrícolas siguen introduciendo Bombus terrestris en sus cultivos con el fin de mejorar la producción. Amparados en la resistencia de esta especie, su tamaño y capacidad de carga. Por ejemplo este artículo de Redagricola, donde se hace referencias a estudios enfocados en mejorar los rendimientos de Palta Hass. En el artículo no se menciona el grave efecto que produce en la especie y en la flora nativas.

“A pesar de que “Bombus terrestris” es muy abundante en el centro y sur de Chile, muchos agricultores continúan comprando nuevas colmenas para polinizar sus cultivos año tras año. Esto no tiene mucho sentido y sabemos que puede tener consecuencias nulas o negativas en la producción”, explica en su estudio Cecilia Smith.

“¿Se tendrá que extinguir el moscardón para que hagamos algo? Si la respuesta de la autoridad será que la producción de frutas y verduras depende de esta especie, pues creemos que el estado no se ha informado. Después de todo, antes de la llegada de terrestris, yo recuerdo que de niño comía tomates todo el año, pues nunca hizo falta terrestris para su producción. La razón de que esta plaga esté en Chile es abaratar los costos de los empresarios de producir de tomate de invierno”, afirmó en su carta al director el doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias Rodrigo M. Barahona.

Lo cierto es que “Bombus terrestris” ya llegó a los extremos norte y sur del país, lo que hace necesario alertar a los países vecinos. Además, si queremos que la especie nativa “Bombus dalhbomii” no desaparezca completamente, se debe asumir la condición de plaga de la especie externa y comenzar a controlar su población, como está realizando Japón. Ya fuimos advertidos.

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