Fundación PuntoZero: un aporte al desarrollo espiritual

Published On 22 Enero, 2018 | By Fulloutdoor |

Un lugar para aprender, compartir, descubrir, crecer y disfrutar. Una plataforma multidimensional para el  desarrollo integral hacia la trascendencia.

Fotos: Javiera Tiznado

Ubicada a 103 kilómetros de Santiago, exactamente en la V Región en el Valle de Aconcagua, se encuentra Punto Zero, una fundación que tiene como finalidad promover, estimular y ampliar el desarrollo integral del ser humano y los ecosistemas del planeta.

El lugar, es el espacio físico que  la fundación construyó para llevar a cabo estos propósitos,  un lugar diseñado especialmente para realizar actividades trascendentales, ya sea de forma individual o grupal.

Punto Zero, está emplazado en la precordillera de Los Andes en un entorno de naturaleza,  espacios abiertos y cielos despejados. Sus paisajes naturales son verdaderamente privilegiados, donde se puede hacer una pausa y sentarse a reflexionar y meditar sobre la vida.

En la construcción de cada espacio se consideró un diseño sustentable y la implementación de tecnologías limpias, tanto en la generación de energía como de climatización. Esta implementación también cuenta con un sistema para reciclar las aguas servidas del lugar, y los jardines contemplan la incorporación de árboles frutales y vegetales  como parte integral  del proyecto de paisajismo. Además, la propuesta general  requirió del estudio de geometrías sagradas, y se inspira en el estudio de las moléculas del agua de Masaru Emoto, un autor japonés conocido por sus controvertidas afirmaciones sobre los poderes mágicos del agua, que según él son capaces de percibir y almacenar la energía positiva o negativa que se proyecta sobre ella.

El lugar se divide en:

Dojo: Es un espacio contenido en un hexaedro, construido con materiales orgánicos, que impulsa el movimiento de atraer el exterior hacia el interior.

Sanación: Ambiente diseñado con la sabiduría orgánica y milenaria de un cuerpo sensibilizado, destinado a limpiar, organizar y potenciar los campos energéticos del cuerpo físico, usando como recursos el  agua y la atención de profesionales.

Recepción: Es el lugar donde lo acogemos e invitamos a integrarse a nuestra atmosfera, gestada con la intención de maximizar la armonía y la fuerza vital, en la interrelación de cuerpo, mente y emociones, con los espacios a habitar.

Plaza del Fuego: Alrededor del misterio, la fuerza y el calor del elemento fuego se celebra la unidad y la vida, integrándonos de corazón al cielo y la tierra.

Auditorio: Espacio concebido para el trabajo intelectual, creado con el propósito de recibir y compartir información cualificada, para inducir experiencias.

Pentaflor: Es una imagen de poder en el corazón del espacio. Es el código que permite la entrega y distribución de la energía al universo, energía resultado de la voluntad y la intención cultivada en el trabajo de todos por el bien mayor. Habitando un lugar concebido y construido usando Arquitectura Biológica, se puede percibir que hay una relación profunda entre Forma, Energía y Función.

Habitaciones: Cuidadosamente materializadas con madera, paja y adobe del lugar. Mientras los que se hospedan descansan, su cuerpo se armoniza con los patrones de la naturaleza.

Comedor y Estar: Lugares ambientados para invitar al encuentro y alimentarse, disfrutando la alegría del compartir.

“En Punto Zero, lo que hacemos es recibir a grupos de trabajo que vienen a hacer actividades de desarrollo personal o desarrollo espiritual, y nuestro objetivo es entregarles un lugar con todas las condiciones para que lleven al máximo ese potencial”, comenta Simón Figueroa

En la fundación se desarrollan principalmente actividades de trabajo grupal o individual en dos modalidades: Actividades internas: cuya dinámica y contenidos son preparados por el área de comunicación y desarrollo humano de Punto Zero, para ofrecer distintos tipos de experiencia dependiendo de las características y objetivos de los participantes; y actividades externas: en que una organización o grupo desarrolla un trabajo propio en los espacios de la fundación. En este caso se entregan las condiciones  y servicios necesarios para  vivir la actividad de forma plena y concentrada.

Algunos ejemplos de estas actividades son los seminarios, retiros, encuentros, cursos o eventos en temas como: yoga, meditación, tai-chi, mindfulness, budismo, coaching, desarrollo integral, educación, etc. Para actividades por el día Punto Zero puede recibir hasta 90 personas.

Además, la fundación tiene un carácter holístico, es decir apoyan y dan cabida a todas las personas, credos y prácticas que contribuyan al progreso y bienestar del ser humano y la naturaleza.

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