4 cumbres en 5 días

Published On 16 Junio, 2015 | By Fulloutdoor |

Texto y fotos po: Gustavo Acuña

Hace tiempo tenía ya en mi cabeza la idea de hacer varias cumbres en un par de días. Y cuando mi hermano Boris me contó que también lo había pensado, sólo pasaron un par de minutos y todo estaba ya en camino. Además se uniría mi hermano Omar junto a otros montañistas amigos de Boris. Las cumbres en orden cronológico serían: volcán Chillan viejo, volcán Chillan nuevo, volcán Sollipulli y Llaima.

Llegamos a la base del Chillan, con unas pesadas mochilas y suficientemente motivados para el desafío. Luego de cargar suficiente agua para dos días, comenzamos una calurosa caminata hacia el campamento base. Aquella tarde veríamos un espectacular atardecer con intensos colores, que nos acompañaron durante la preparación del campamento y la comida. Una vez llegada la noche, aproveché el tiempo para hacer algunas fotos de larga exposición. Pero al final, decidí invertir mi tiempo en recuperar mis músculos, ya que al siguiente día, intentaríamos hacer dos cumbres.

Nos levantamos muy temprano como de costumbre en la montaña y el tiempo no pudo estar mejor. Las condiciones eran excelentes para intentar una ascensión tranquila. Ya bien avanzados en altitud, comenzó a aparecer el hielo. La llamada montura del volcán tenía en ese momento muchas grietas que hicieron de las últimas horas una experiencia particularmente técnica hacia el volcán viejo. Por fortuna todo salió bien y pudimos hacer cumbre poco antes del mediodía.

Eso nos dio motivación para intentar una segunda, la del volcán nuevo. El tiempo cambió rápido y comenzó un fuerte viento que nos exigía cada vez más pero estábamos tan enfocados, que no fue suficiente para separarnos de un segundo éxito en aquel día. Luego de una pequeña celebración comenzó el descenso. Esta vez intentaríamos un descenso casi en línea recta. Eso nos permitió ahorrar mucho tiempo y llegar a la base del volcán antes de lo programado. Extenuados de tal hazaña, comenzaron casi inmediatamente los preparativos para el tercero en la lista. Mis padres también se nos unirían por un segmento del trayecto hacia la cumbre, ya que es un sendero de poca complejidad, apto para la mayoría. También fue un día muy caluroso cuando comenzamos a subir.

El sendero comienzo en un bosque y eso proporciona suficiente humedad para hacer de una relajada caminata, algo incómodo. A una cierta altura ya no hay más vegetación y solo encontramos senderos volcánicos, caracterizados por el polvo. Luego de tanto esfuerzo, finalmente llegó la recompensa, un gigante cráter cubierto por un glaciar. Ha sido una de las vistas más espectaculares que he visto en los Andes. Nuevamente tuvimos la suerte de experimentar un increíble atardecer y frente a nosotros, desde la cumbre del Sollipulli, veíamos nuestro siguiente desafío, el poderoso Llaima.

Creo que dejamos lo más difícil para el final por el hecho de ir de menos a mas. A pesar de mi experiencia en los Andes, creo que el Llaima ha sido lo más extenuante que he tenido que experimentar en los últimos años, subiendo volcanes.

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