Experiencia | Avistar Patagonia

Published On 5 Noviembre, 2013 | By Fulloutdoor |

Para los amantes de la naturaleza y la fotografía se organizó este evento que lleva algunos años en Brasil, ofreciéndose al público que gusta de los avistamientos de aves y otras especies.

Esta vez se organizó en nuestro país específicamente en Puerto Natales bajo el agradable techo del Hotel Remota. Es un encuentro de amantes de la naturaleza, la fotografía y de gente que ama ver lo que mucha gente pasa por alto.

Este encuentro trata de acercar tanto a los profesionales de la fotografía para ser más precisos en la captura de imágenes de la vida silvestre, como también a Birdwatching para así, mediante sus registros, tratar de conservar, mantener o simplemente registrar la biodiversidad de las migraciones o nuevas colonias de aves en determinadas zonas.

También  es una gran oportunidad para que especialistas en aves, como Álvaro Jaramillo, Claudio Vidal y eminencias en fotografía silvestre, como Arthur Morris, Denise Ippolito y David Tipling reúnan a gente de todo el mundo para hacer charlas, workshops y safaris fotográficos en El Parque Nacional Torres del Paine.

Ingleses, brasileros, norteamericanos y un representante sudamericano de Argentina (lamentablemente ninguno local) se reunieron para este encuentro silvestre. Cinco días de naturaleza, aves y mamíferos con la Patagonia como escenario.

El grupo que me tocó para acompañar, el primer día de excursión, estaba liderado por Arthur Morris, especialista en fotografía silvestre e invitado para dar charlas y un workshop en el evento.

Desde la salida del hotel pudimos apreciar con mejor definición, ya sea por nuestras cámaras de fotos o incluso con nuestros propios ojos, la forma de mirar y apreciar la naturaleza de Arthur.

Un nido de patos en medio de una laguna nos hizo detener y presenciar el ritual que macho y hembra tienen para cuidar su nido. Fotografías guiadas por el maestro hicieron que no solo los lentes fueran los protagonistas del otro lado del escenario, sino que detalles técnicos entregados por el especialista nos ayudaron a los principiantes en la fotografía de naturaleza a captar momentos especiales.

Debo reconocer que si bien es cierto he caminado kilómetros, subido montañas, cerros y aguantado frío, viento y humedad, no hay nada comparado a pasar largos minutos (he incluso horas) esperando la toma perfecta en la caprichosa naturaleza.

En el mismo Parque, el día anterior otro grupo que llegó antes a la exposición y estuvo 12 horas esperando a un puma con sus crías. La recompensa fue generosa y las fotografías asombrosas.

En el segundo día, tres grupos fueron repartidos por distintas áreas del parque para recorrer y cubrir todos los frentes y así capturar la mayor cantidad de especies. Terminó el día en un almuerzo con Los Cuernos Del Paine como telón de fondo. Camaradería y buena conversación fue la tónica del almuerzo, profesores, expertos en aves, en fotografía e incluso los mismos cargos laborales en la vida real quedaron minimizados a su estado más insignificante por la majestuosa montaña.

El tercer día, acompañé a Álvaro Jaramillo, chileno canadiense, experto y una eminencia en aves de Chile, a recorrer junto a un grupo un lugar llamado Sierra Baguales, un lugar totalmente distinto a lo conocido del parque. Aires más de montaña, viento, nieve que se mezclaba con aridez y esqueletos de guanacos que por la soledad y presencia de manadas en el sector, fácilmente podría haber sido una cena de pumas o un ejercicio de caza de los mismos.

Noviembre es una fecha donde corderos, guanacos, pumas, patos, cisnes y toda clase de animales presentes en la zona tienen sus crías y es muy reconfortante y dulce ver a los cachorros jugar y ser alimentados por sus madres.

El día cuatro fue increíble y el broche de oro para terminar las excursiones en terreno. El escenario fue cerro Benítez un lugar especial para los avistamientos de cóndores.

Luego de una caminata por un cerro algo empinado pero bien llevado en zig-zag por el guía, llegamos a la cumbre y nos sentamos a esperar que los curiosos cóndores aparecieran. No tardó mucho tiempo para que estas majestuosas aves aparecieran desde el acantilado.

Muchas de las tomas se sacaron desde ángulos privilegiados y a pesar de que los zoom eran considerables, solo a simple vista se podía apreciar y disfrutar de tan magnifica experiencia.

Cerró este día una suave nevazón y refugiados en una caverna disfrutamos de un pic-nic y buena conversación.

Avistar Patagonia fue una experiencia inolvidable. Yo como simple fotógrafa del evento y sin mayores conocimientos de aves, sino amante de la naturaleza y la montaña, logré experimentar las maravillas que nuestro país y específicamente las que nuestra Patagonia nos ofrece.

De 120 especies en total de aves dentro del parque, fueron vistas aproximadamente 90, todo un logro. Un mágico encuentro que empezó este año se repetirá en los próximos como una tradición y una cita para los naturalistas en general.

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