Experiencia | Descubriendo el cielo: Vuelo en Ultraliviano

Published On 2 Julio, 2013 | By Colaborador Invitado |

Este es el relato de mi primer vuelo en un avión ultraliviano junto al piloto Edgardo Canton, y mi segundo vuelo en un avión de este tipo.

Luego de haber sorteado varios obstáculos, entre ellos algunas gotas de lluvia en la precordillera, llegamos al club de aviones ultralivianos en Lipangue. Lo primero que sorprende es la hermosura y quietud del lugar. Algunas vacas de predios vecinos observaban con atención como comenzábamos el rito de preparar el avión para el despegue. Se deben retirar del avión todos los elementos que lo protegen mientras se encuentra en tierra, paso a paso, para posteriormente alimentar de combustible el estanque. Recién allí se da paso a una revisión detallada por parte del piloto de cada elemento que compone el avión.

Los aviones ultralivianos como su nombre lo indica son más pequeños y bastante menos pesados que una avioneta, existiendo versiones monoplaza y biplaza.  Existen gran cantidad de modelos, los cuales sorprenden por su hermosa apariencia.

El avión en el cual volaríamos es un modelo Pampa que pertenece a Edgardo. Es un modelo biplaza con un motor de dos tiempos Rotax.

La primera impresión al subirme fue lo pequeño de la cabina, luego la ausencia de puertas y lo cercano a las alas que me encontraba. Esto me provoco una sensación de inquietud. Ya una vez dentro, con el casco puesto y las pruebas de radio de rigor, se enciende el motor. En este punto mi adrenalina comenzó a fluir, ya que el motor movía con fuerza la cabina y todo el avión. Al cabo de 5 minutos de calentamiento comenzamos a rodar hacia la pista realizando las últimas pruebas de rigor antes del despegue. En ese momento el piloto informa de su salida por radio. No voy a negar que el nivel de adrenalina estaba bastante alto, al igual que mi nerviosismo. Luego de acelerar el motor y soltar el freno comenzamos nuestra rápida carrera por la pista y despegando rápidamente, la sensación del viento entrando por los costados sumado al vértigo inicial, el movimiento del avión y  por la altura en la que nos encontrábamos, acelero aún más mi ya agitado ritmo cardiaco.

Edgardo me explicaba que llegaríamos a 2000 pies, mientras cada detalle en tierra se hacía cada vez más pequeño. Me mostraba cada uno de los diferentes instrumentos que le indicaban altitud, velocidad de vuelo, velocidad vertical entre otros. Poco a poco comencé a relajarme y disfrutar la sensación de vuelo increíble que otorga un avión en el cual cada cambio de rumbo o altura se percibe claramente. Luego de algunos minutos de vuelo, me mostro una pista de tierra dentro de un fundo donde normalmente aterrizaba. Comenzamos nuestra aproximación con un viraje lento hacia nuestra izquierda, para luego girar a la derecha de manera de enfrentar la pista de forma frontal. Los giros eran sobre cerros, los que sumado a la magia del cielo ya había logrado maravillarme totalmente. En cada aterrizaje de un avión comercial en el que he participado (bastantes en el cuerpo), siempre imaginaba el momento de aproximación, el poder vivirlo está vez con ese nivel de intensidad fue increíble.

El aterrizaje fue extremadamente suave, detuvimos el avión y nos bajamos para observar lo maravilloso del paisaje a nuestro alrededor. Luego de algunos minutos nos subimos y así de rápido como llegamos nos elevamos en un suave despegue. Luego de volar por algunos minutos nos aproximamos a la pista del club de Lipangue para aterrizar aún más suave que la vez anterior.

La sensación una vez luego de bajar del avión es haberme conectado con la esencia interna, esa que a veces olvidamos por la rutina diaria. Agradecí al piloto y a su vez primo hermano, Edgardo Canton por el gran vuelo, y retornamos  a la ciudad un poco mas conectados de lo que habíamos llegado.

Texto/Imágenes: Rodrigo Aguirre Ipinza

Like this Article? Share it!

3 Responses to Experiencia | Descubriendo el cielo: Vuelo en Ultraliviano

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *