[Trekking-Senderismo] Archipiélago de Juan Fernández

3 septiembre, 2012 | Por: Fulloutdoor

Tenía pensado seguir con las rutas de las Torres del Paine, pero creo que haré un paréntesis para dedicarle una columna a un momento especial en un lugar mucho mas especial aún. Se cumple un año del accidente de Juan Fernández. Y yo estuve ahí ese 2 de Septiembre. Lamentablemente la isla quedó estigmatizada por el suceso y mucha gente al preguntarle si iría, seriamente decía que no. Pero la isla es más que un accidente y si bien es cierto las condiciones siempre son una aventura, eso mismo lo hace una experiencia inolvidable.

 Hace 11 años atrás fui por primera vez a este mágico lugar y si bien llegué sin saber mucho a lo que iba me conquistó a penas bajé de la avioneta. En esa oportunidad tomé una embarcación que me llevo al cabo de un par de  horas al pueblo de San Juan Bautista, lo interesante del lugar es que en el paseo por mar se pueden divisar ballenas y lobos marinos. Al llegar a la Hostería El Pangal, en esos momentos, ahora el muy lujoso Lodge Robinson Crusoe, ya estaba completamente enamorada de la isla.

 Al ser de carácter montañoso tiene una infinidad de trekking que hacer, de diferentes dificultades y siempre con un paisaje enmudecedor para contemplar. Sin embargo, las maravillas que te entrega la isla no solo están en la superficie. Mi primera vez buceando lo hice ahí. Mi bautismo fue en Juan Fernández. La variedad de fauna y flora es impresionante y la visibilidad que hay es una de las mejores del mundo: langostas, peces de colores, estrellas, lobos marinos de dos pelos juguetones se pasean a tu alrededor haciendo de la experiencia una entretenida aventura. Y claramente es una excelente comienzo en el submarinismo.

 La segunda vez fue el 2 de septiembre del recién pasado año. Fuimos el segundo (y último) avión en aterrizar y si bien lo hicimos en el segundo intento, nada nos hacia sospechar lo que vendría después. Al bajar del avión caminé las 6 horas que hay desde el Aeródromo de La Punta hasta el pueblo de San Juan Bautista en la bahía de Cumberland. Seis horas de vistas maravillosas, acantilados escarpados. El sonido de los lobos marinos de dos pelos advierten que vivirás algo único. El comienzo desértico de la caminata se confunde con el verde que poco a poco empieza a aparecer hasta convertirse en una selva húmeda, con caídas de agua de vertientes y picaflores cantarines.

 Al aparecer majestuoso el cerro Del Yunque se divisa la parte mas alta a la que se puede acceder caminando para cruzar al otro extremo y llegar al pueblo. En la base del Yunque se encuentra El Tótem Maya una especie de grabado en la roca donde esta el Rey Sol con el Jaguar acechando. Algo que un biólogo descubrió hace poco y que le dio su toque místico a la isla. Entre vertientes, helechos, escalones de piedra que decoran el empinado cerro hacia el Mirador Selkirk se escucha entre el ruido de tu respiración el cantar de los pájaros. Es curioso que al estar en una isla no se aprecie el olor a mar, si no que el olor a tierra mojada y árboles de flores endémicas. Al llegar a la cumbre la maravillosa vista te deja sin aliento y puedes observar en todo su esplendor la Bahía.

 La isla es un lugar de difícil acceso al igual que sus rutas, por que aunque la dificultad sea menor el esfuerzo en terreno volcánico lo complica aun mas. Hay una infinidad de rutas marcadas con la belleza y el encanto de la isla, su maravilla en naturalidad y de varias especies botánicas endémicas lo hace un paraíso de ecología y conservación que muchos biólogos y especialistas lo tienen dentro de sus “por hacer”.

 La isla ha tenido un cambio de cara en este ultimo tiempo y ha sido llevado cada vez mas a potenciar los deportes extremos y aquellos en los que la isla aporta un escenario sin igual. Un encuentro de surfistas fue la última noticia que tuve de esto.

 Les dejo la inquietud de visitar un lugar tan maravilloso como lo es el Archipiélago donde la aventura empieza al tomar la avioneta o el barco que zarpa de Valparaíso y se demora 23 horas en llegar a Cumberland entre ballenas y delfines.

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