Un recorrido por los parques nacionales de la Región de Atacama

9 octubre, 2019 | Por: Fulloutdoor

Son tres los parques nacionales que se encuentran en la Región de Atacama. Todos  igualmente hermosos, pero con notables diferencias. Mientras dos de ellos se encuentran en la costa, con hermosas playas y actividades marítimas por realizar, el otro está a casi cuatro mil metros de altura, con acceso a las cimas más altas del mundo, superadas solo por los Himalayas. Por lo mismo son nombradas como el “techo de América”. Acá te los presentamos.

Parque Nacional Pan de Azúcar, comuna de Chañaral.

En el extremo norte de la región y compartiendo territorio con la zona sur de Antofagasta, se encuentra el Parque Nacional Pan de Azúcar, uno de los más visitado de Atacama. Se ubica en la comuna de Chañaral y tiene un total de 43.754 hectáreas.  Le debe su nombre a los navegantes ingleses, que traían con ellos sus panes de azúcar con forma triangular, muy parecido a la forma de la Isla Pan de Azúcar, ubicada a unos pocos metros de la costa y que forma parte del parque. Fue creado en 1985 y fue el primero en Chile en tener energía fotovoltaica.

Es un lugar ideal para la práctica de trekking, senderismo, ciclismo, pesca y buceo recreativo, y donde se pueden apreciar guanacos, zorros y más de 20 tipo de especies de cactus, gran parte de ellos endémicos, como por ejemplo las copiapoas. También cuenta con senderos que conducen a espectaculares miradores, el más alto a 800 msnm, además de un sendero inclusivo para personas no videntes, con instrucciones en braille y herramientas para la guía. El parque, además, tiene una acogedora caleta con restaurantes que preparan la pesca del día. Tiene cuatro zonas para camping, cabañas y se puede visitar durante todo el año.

Parque Nacional Llanos de Challe, comuna de a Huasco.

Hacia el sur de la región y por el camino costero (a casi 150 kilómetros de Copiapó), se encuentra el Parque Nacional Llanos de Challe, uno de los mejores lugares para apreciar el desierto florido cuando éste se da. Tiene 45.708 hectáreas y es el hábitat de la formación vegetal denominada Desierto Costero de Huasco, donde se encuentran una gran variedad de especies, varias de ellas endémicas.

Una de las flores más representativas del lugar es la Garra de León, para muchos la más rara de Chile, que además de ser endémica es la más protegida del parque y se puede apreciar cuando de los áridos suelos emerge el desierto florido, (que se produce con lluvias superiores a los 30 milímetros).

El parque ofrece 11 sitios para camping y tiene la segunda mayor población de guanacos de Chile, con más de mil ejemplares contabilizados. También se puede encontrar el gato Colo Colo, el zorro culpeo y chilla, y aves como el tucúquere, halcón pergrino o cóndor. Su nombre significa ‘lugar de piedras blancas’ y se lo puso el arqueólogo Francisco Fernández, por la cantidad de piedras de ese color que encontró en la cima de uno de sus cerros. Uno de los puntos destacados del parque son sus playas. Su principal, Playa Blanca, está dentro de las 10 mejores de Chile: finas arenas blancas estilo caribe y mar turquesa de suave oleaje. Tiene un total de cuatro senderos, que van desde los 2,5 a 11 kilómetros. El Cerro Negro, desde donde se puede ver la camanchaca que se forma en sus faldas, es otro de sus imperdibles.

Parque Nacional Nevado Tres Cruces, comunas de Copiapó y Tierra Amarilla.

A diferencia de los otros dos, este parque nacional es el lugar perfecto para vivir experiencias  de alta montaña. En el lugar también podemos encontrar hermosas lagunas y salares, eso sin contar la curiosa fauna nativa que habita el sector. Ubicado entre las cordilleras de Domeyko y Claudio Gay, constituye un punto de encuentro para quienes quieren ascender el Ojos del Salado, el volcán activo más grande del mundo; o el Nevado Tres Cruces y sus tres cimas que sobrepasan los 6 mil metros de altura. Tal es su potencial para la práctica de esta disciplina que a este sector altoandino ya se le conoce como la “capital sudamericana del montañismo”.

El parque tiene 59 mil hectáreas, donde habita una sorprendente diversidad de aves acuáticas, con más de 60 especies, incluidos el flamenco, zorros, guanacos y mamíferos altiplánicos. Es hogar también de hermosas lagunas, como Santa Rosa o Laguna Verde, a más de 4.300 metros de altura, así como también se puede visitar el impactante Salar de Maricunga, de 47 mil hectáreas, el más austral de Chile. Acá, la vida animal se desarrolla gracias a un elaborado sistema natural de vegas, denominado bofedal, el que nace de vegetación idónea para proveer de alimentos a las especies locales. El parque está abierto durante todo el año, con precaución en julio y agosto por posibles nevadas en el camino, siendo el verano la temporada ideal para ascender.

Esta imponente cumbre de naturaleza indómita hace necesario considerar ciertas recomendaciones de seguridad, por lo que desde Sernatur Atacama hicieron una invitación a preferir servicios turísticos registrados. Esto, según su director regional Alejandro Martin, porque “solo así podemos asegurar que cumplen con los estándares mínimos y la normativa vigente. Lo mismo con los tours operadores y guías de turismo registrados, en especial para hacer turismo de alta montaña o actividades que impliquen un mayor riesgo”.

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