Animales enormes y personas aún más grandes en África

5 octubre, 2019 | Por: Fulloutdoor

Este año tuve la suerte de visitar, por primera vez, el continente africano y vivir experiencias únicas de naturaleza y gente.

 Fotos y texto: Rafael Guzmán

Con el objetivo era participar de un voluntariado, que consistía en construir infraestructura de apoyo para un colegio local. Junto a Juan Pablo Rodríguez, un amigo del colegio, partimos al pueblo de Livingston, en Zambia.

Iniciamos el viaje sin saber bien qué nos esperaría, estaríamos trabajando con voluntarios de todo el mundo, que participarían en distintos proyectos:  educación, enfermería y construcción. Del pueblo solo habíamos visto un par de fotos, y oímos que existía una gran oferta de actividades culturales y out-door. Habían especialmente dos de estos panoramas que resaltaban sobre los otros, y que no dudamos en realizar.

El primero, visitar las cataratas de Victoria, con el área de caídas más grandes del mundo e increíbles piscinas naturales. Para acercarnos llegamos a un hotel ubicado a unos 20 minutos de nuestro hospedaje, y desde ahí nadamos con algo de nervios hasta la piscina. Sabiendo que, aunque no solían acercarse tanto a las cascadas, río arriba habían hipopótamos y cocodrilos. En cierto punto del recorrido pudimos nadar asomados por el precipicio al cañón donde se internaba el río, lo que fue realmente increíble. El paseo, acompañado de algo de comida y tragos incluidos, fue una gran primera experiencia para conocer a nuestros compañeros voluntarios con quienes compartimos casa. Pero, para tener la mejor vista de las cataratas, cruzamos la frontera hacia Zimbabue e ingresamos al Parque Nacional Mosi-oa-Tunya (“humo que truena” en Kololo, un idioma tribal), una inolvidable experiencia.

La segunda gran actividad destacada del lugar, consistía en un safari de dos días en Botsuana. Si bien pudimos ver elefantes, monos, jirafas, hipopótamos, cebras y muchos otros en nuestros recorridos por Livingston, estábamos con muchas ganas de verlos más cómodamente bajo la protección del Parque Nacional Chobe. Luego de cruzar el río Zambezi (después de una larga noche de carrete local),lleno de gente esperando pasar y

monos ladrones, que funciona como pase fronterizo. Supimos que algunos camioneros debían esperar hasta 2 semanas para poder pillar un ferry, llegamos a este nuevo país y nos internamos rápidamente en el parque nacional.

Esperábamos unas buenas horas de recorrer viendo increíbles animales y una noche en carpa acompañados por hienas y elefantes que se metieran a curiosear al campamento. Pero nunca imaginamos la cantidad de fauna, especialmente elefantes, que veríamos. Con aproximadamente 120.000 de ellos, la mayor concentración de elefantes africanos del mundo, Chobe es indudablemente su nación.

Fue realmente increíble estar rodeado de un animal tan extraordinario: en su mirada uno se puede dar cuenta del nivel de profundidad, entregan una sensación ancestral. Siendo este un animal enorme, me obsesioné durante todo el viaje en tratar de capturar solo su mirada, cada detalle, sus ojos, su bigote, su sonrisa o dolor. Es increíble como cada uno de estos animales transmite una sensación auténtica. Los más jóvenes demuestran su inocencia y ganas de jugar, las madres cariño y poder, los padres dominio y los más viejos muestran dolor, agote y responsabilidad. Afortunadamente, por el número de encuentros, logré retratar una buena cantidad de estos grandiosos mamíferos, y, si bien cada animal era increíble, algo en el elefante era hipnotizante.

Luego de dos grandes días viendo fauna única y marciana para este santiaguino, volvimos a Livingston a terminar nuestra misión. Regresamos a días de buenas conversaciones con Wilson, nuestro jefe de obras, un local cuya historia nos animaba todos los días a hacer una tremenda pega y, que sus capacidades no eran menores a las de Superman.

Volvimos a comer nshima la gran mayoría de los días (una comida local barata energética y fácil de hacer, que la gente de la zona come todos lo días), a encontrarnos algunas tardes con los niños del homework club con una motivación para aprender que nunca antes había visto. Ver todos los días ejemplos de gente luchadora, que se las ha arreglado para vivir en un lugar durísimo, a aprender de la increíble cultura, disfrutar de la música, el baile y también de una buena cerveza Mosi.

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4 Responses to Animales enormes y personas aún más grandes en África

  1. Juan says:

    Muy bueno 😱👏🏻

  2. Maria paz says:

    Excelente artículo !!! Me encanto !!!!

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