Los efectos del deporte en la salud mental

9 abril, 2019 | Por: Fulloutdoor

Muchas veces oímos que las actividades físicas tienen enormes efectos no solo físicos, sino que mentales. Esto no deja de ser verdad, pero existen varias consecuencias tanto positivos o negativos que pueden conllevar el deporte en nuestra cabeza.

 

Los problemas psicológicos son un tema muy serio. Sentirse deprimido, ansioso o sin energías son características que desgraciadamente se presentan cada vez más en la población chilena. Según indican estudios, uno de cada cinco chilenos presenta síntomas de depresión, convirtiéndose por tanto el bienestar emocional de la población un tema importante.

El deporte es visto por muchas personas como una vía de salida para estos síntomas. El cambio de rutina y los beneficios físicos que conllevan, hacen de este método una actividad más que aceptada entre los entendidos en psicología para tratar la depresión.

Como explica la página de RedSalud UC: “Durante y después de la práctica deportiva nuestro cuerpo libera unas sustancias llamadas endorfinas –conocidas como “las hormonas de la felicidad”–, que son las responsables de la sensación de bienestar que invade a las personas al finalizar el entrenamiento”, se señala.

Sin embargo, para Enrique Aguayo, destacado psicólogo deportivo de la clínica MEDS: “El deporte en sí mismo no es bueno ni malo. Es una actividad que el ser humano la transforma en buena o mala, en algo que le sirva para su vida o algo que le perjudique”, señala.

“El deporte más beneficioso que hace el ser humano es el deporte que hacen las personas por mantenerse bien, por mantenerse activa, por ocupar de una buena manera el tiempo libre, sometiéndose a cargas moderadas, no cargas intensas”, indica.

Depresión

A pesar de ser nombrado frecuentemente como una herramienta para combatir el malestar emocional debido a la distracción que puede generar en tu cabeza y la satisfacción que trae los logros al acabar un ejercicio físico, esto solo serviría para los malestares leves, no sirviendo como un tratamiento que traiga beneficios en problemas más graves.

“Por ejemplo, una persona que tiene su trabajo en una institución X, y que tres veces a la semana va al gimnasio, y los fines de semana juega en una liga o sube cerros, esa persona si está con una depresión leve o moderada se ve muy beneficiada, pero si tiene una depresión más profunda, puede que en ese momento sea contraproducente que haga deporte”, indica Enrique.

Según explica, mientras más cargas y mayor sea la exigencia, más conviene que en ese momento se suspenda el deporte y se haga un tratamiento. No por hacer más deporte, una persona con depresión grave vaya a mejorarse, ya que como señalan los expertos, el deporte es una actividad física muy beneficiosa, pero no tiene efectos antidepresivos. Por lo tanto, el deporte debe ir incorporándose de manera progresiva en la rutina de una persona, de la mano en que su tratamiento de éxitos.

“El deporte puede ser muy beneficioso para la persona normal y sana psicológicamente, o para las personas que tienen algunas problemáticas, pero no problemas graves”, sintetiza nuestro psicólogo.

Y el deporte ¿te puede llevar a crisis emocionales?

Según Enrique, es una mezcla de cosas: “está la alta exigencia física por un lado pero también la mental, la concentración alta que deben mantener y manejar la presión junto con la frustración”. Para él, quienes están más propensos a esto son los deportistas de alto rendimiento, al estar sometidos a una vida diferente: “Por ejemplo para los nadadores es normal entrenar a las 5 de la mañana y dormir a veces sólo 6 horas”, señala.

“Los deportistas deben tener un espacio de recuperación, y eso no siempre se entiende. Se les exige y se les exige hasta que algunos sufran crisis emocionales, y las manifestaciones son variadas”.

Una de estas manifestaciones se da cuando la persona empieza a sufrir el síndrome de Burnout o deportista quemado. Este es un estado de agotamiento físico, emocional o mental que tiene consecuencias en la autoestima, y está caracterizado por un proceso paulatino, por el cual las personas pierden interés en sus tareas, llegando incluso a abandonarlas.

A esto, Enrique añade que incluso existen fracturas por el estrés al someter a una alta exigencia distintas zonas del cuerpo: “Por ejemplo un runner se puede fracturar por estrés la planta del pie, uno de remo se puede fracturar alguna vértebra, etc. Entonces tal como existen lesiones físicas por repetición de un movimiento, también existen las psicológicas producto del alto estrés. Puede ser depresión, puede ser crisis de pánico, pero no es que el deporte sea generador de eso, sino que es cómo vivimos el deporte”, indica.

En profesionales

Cuando ya se habla de deporte de alto rendimiento, este deporte empieza a tener más problemas de distintas índoles, como físicos, sociales, psicológicos. Es un deporte de estrés y de alta exigencia que hace que el cuerpo se lesione, hace que la persona se desconecte de actividades comunes y corrientes como las relaciones sociales o familiares, terminando bastante aisladas y cuando dejan el deporte les cuesta mucho reincorporarse a la vida más tradicional.

“Hay distintas instancias, yo he observado que los deportistas cuando llevan muchos años sometidos a cargas altas de exigencia física como lo es en el deporte de alta competencia a nivel internacional, que van a competencias muy duras y pasan mucho tiempo viajando, ese tipo de deportistas es normal que tengan periodos de bajones constantes, que algunos pueden llegar a depresiones. También pasa que deportistas luego de conseguir grandes logros pierden el incentivo y vuelven a entrar en depresiones que estaban esperando la ocasión para aparecer”, indica.

Entonces ¿no hago deporte?

Claro que puedes hacer deporte, pero debes saber que no solo te traerá cosas buenas, si no que debes estar preparada/o para lo que puedas enfrentar.

“Hoy el deporte se trabaja desde distintas áreas, entonces el deportista se va preparando para soportar las diferentes cargas que pueden tener, y una de esas es la frustración. Va a estar siempre, no existe logro sin haber pasado por periodos de mucha frustración, y algunos sucumben y otros dan la pelea, lo cual es trabajable”, indica Enrique, añadiendo que la satisfacción tiene que venir al ir superándose, si le alcanza para superar a los demás fantástico, pero lo fundamental es que se supere a sí mismo”, finaliza.

Podemos decir que el deporte en sí no es la solución milagrosa para ayudarte si sufres de una depresión, sin embargo se puede señalar que el verdadero beneficio es el cambio de actitud de la persona, la cual reúne la fuerza de voluntad por cambiar su rutina y hacer deporte, tal como puede ser viajar, hacer actividades con amigos o tomar clases de algo nuevo. Ahí está la solución.

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