¿De qué está hecha tu ropa?

12 marzo, 2019 | Por: Fulloutdoor

El algodón está lejos de la blancura y suavidad con la que se asocia. Los químicos e insecticidas que se usan para producirlo dañan al medio ambiente, personas que trabajan en los campos y a los usuarios de las prendas hechas con este producto. Esto porque muchos de los compuestos químicos utilizados pueden causar enfermedades como, por ejemplo, cáncer.

Los campos donde crece el algodón son rociados constantemente con fuertes químicos que, no solo impregnan la tierra, sino también los cuerpos de las personas, afectando su calidad de vida. Según un informe de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer en la Organización Mundial de la Salud, el algodón no orgánico, gracias a los avances en el campo de la modificación genética en las semillas, presenta resistencia a algunos químicos. Dentro de ellos, el herbicida glifosato y los insecticidas malatión y diazinón, que se clasificaron como probablemente carcinogénicos para los humanos.

Esto toma principal importancia cuando te das cuenta que en las plantaciones de algodón químico, que representan menos del 2,5% de las tierras de cultivo a nivel mundial, se utiliza aproximadamente entre el 16 y el 25% de todos los insecticidas que se usan en el mundo, un 10% de los pesticidas y un 7% de los herbicidas. Cabe destacar que, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, estas sustancias son altamente peligrosas para la salud, pues existe un vínculo entre el uso de estos productos con la proliferación de enfermedades. Además, algunos de estos componentes son tan resistentes que nunca desaparecen de la tierra, contaminando el medio ambiente y a quienes viven cerca de las zonas de cultivo.

Apostar por lo orgánico

Ante este complejo escenario, la marca de ropa outdoor Patagonia se propuso cambiar las cosas, y desarrollar algodón orgánico y que estuviera libre de estos tóxicos. “En 1994 tomamos la decisión de cambiar el algodón utilizado en nuestra línea de ropa por uno cultivado orgánicamente. Al comienzo fue desafiante y muy costoso, debido a que es la producción industrial más común en el mundo, pero no podíamos ser parte de una industria que causa tantos efectos colaterales a todo tipo de seres vivos”, señaló Tania Garimani, Gerente de Marketing de Patagonia.

Esta iniciativa planteó todo un desafío para la marca, ya que el 90% de la producción mundial de algodón es químico, al igual que el proceso de fabricación de hilos y hebras para hacer ropa, que son igual de tóxicos que los de las plantaciones.  Aún así, para 1996 ya introducía su línea completa a base de algodón orgánico.

“Tuvimos que cultivar nuestro algodón y fabricar nuestras propias telas e hilos. Todo esto fue posible gracias a un trabajo colaborativo con nuestros proveedores, ya que no debíamos descuidar ningún paso de la línea de producción para obtener un algodón que cumpliera con nuestros estándares de calidad. Tras nuestra experiencia invitamos a las empresas de la industria textil a optar por materiales que no sean perjudiciales para la salud de las personas ni para el medioambiente, porque pudimos demostrar que se puede estar en el negocio y al mismo tiempo salvar el planeta.”, agregó Garimani.

Desde 1996 hasta la fecha solo el 1% de las plantaciones de algodón corresponden a cultivos orgánicos, es por esto que Patagonia busca hacer un llamado a través del ejemplo para que otras empresas se sumen a una agricultura más limpia y una industria textil que no perjudique al planeta, no solo con esta iniciativa, sino también con programas como el Worn Wear, que motiva a la gente a reparar sus prendas en vez de botarlas, y apoyo a ONGs de causas ambientalistas.

 

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