El despertar de las fundaciones outdoors

2 octubre, 2018 | Por: Fulloutdoor

Remecen nuestra conciencia, despiertan nuestro amor por el planeta y nos enseñan a dialogar con su naturaleza.

Son entidades que cumplen un papel determinante en la sociedad. Para muchos, el mundo no sería el mismo sin ellas. Son las fundaciones dedicadas a la protección del medio ambiente, aquellas que velan incondicionalmente por proteger y restaurar los daños que provocamos a nuestro propio hábitat, un mundo donde la naturaleza es vista principalmente como materia prima para la explotación. Hoy, todo informe concluye en que la explosión demográfica, el crecimiento económico, el sobreconsumo, la utilización de tecnologías y el uso fuentes de energía no renovables nos están dirigiendo hacia un punto culmine: un estilo de vida inconsciente, insostenible y al margen del calentamiento global.

En los ´60 Chile contaba solo con dos entidades ambientales: el Comité Nacional Pro Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF), el grupo de conservación natural más antiguo del país; y el Instituto de Ecología de Chile, fundado bajo el lema ´Salvar la Tierra es salvar a la especie humana´. Posteriormente esta ONG también fue la responsable de crear más de 200 grupos de ecología en diversas escuelas chilenas.

Pero a finales de los ´80 el país comenzó a atraer también el interés de conservacionistas internacionales. Así nació Ancient Forest International (AFI), cuyo objetivo inicial fue invitar a los visitantes estadounidenses a conocer el alerce, especie autóctona del sur de Chile y Argentina.  Más tarde, AFI sería el organismo encargado de crear el Santuario El Cañi, la primera reserva privada de bosque nativo del país, financiada por Douglas Tompkins, Yvon Chouinard y Alan Weeden.

De esta forma las fundaciones medioambientales fueron apareciendo gradualmente hasta hoy. “En los últimos años ha habido un notorio aumento de colectivos relacionados con temas ambientales, sin duda, por la premura que genera ver los efectos del cambio climático. Hemos estado destruyendo intensamente el planeta los últimos 200 años, algo señalado desde siempre por los pueblos originarios, y con mayor intensidad en occidente desde los años 70. Hoy, no es de extrañar que personas preocupadas por nuestra tierra generen iniciativas para trabajar en pos de un cambio, producto de la nefasta forma de desarrollo industrial que tiene el ser humano”, explican los organizadores del colectivo Bestias del Sur Salvaje.

Bestias del Sur Salvaje (BSS)

“Los deportistas podemos ser un gran aporte a la sociedad humana y al planeta, o podemos ser unos pequeños hedonistas inmersos en nuestra pequeña burbuja de proezas olvidables. Quienes practican deportes al aire libre tienen la oportunidad de ser mensajeros entre uno y otro. Podemos ser mensajeros de los ríos, los bosques, las montañas y el mar, como una forma de vincular lo que sucede fuera de la ciudad con los ecosistemas. El asunto es que, cuando esta visita es solo para goce propio, se invisibilizan los problemas. Puedes remar un río amenazado por una hidroeléctrica, y no te va a importar, o escalar una zona cercana a un proyecto minero, y simplemente ignorarlo. Pero si un deportista se compromete con el lugar donde practica su deporte se pueden lograr grandes cosas como apoyar campañas y sumarse a la fuerza social por la recuperación de nuestros territorios. En BSS tenemos la firme convicción de que solo a través de la reflexión, el compromiso y la acción podemos proteger y recuperar el buen vivir humano y de otras especies”, dicen los organizadores de Bestias del Sur Salvaje.

Una de las actividades emblemáticas patrocinada por este colectivo de deportistas, es Biobío Vive,  un festival donde kayakistas y empresas de turismo de la VIII región invitan a tomar conciencia sobre los impactos ambientales que traen las hidroeléctricas Ralco, Pangue y Angostura.

“Hoy estamos exhibiendo ´La Otra Cordillera´ en distintos lugares del país, un cortometraje que trata sobre el impacto de la industria forestal a través de la exploración en kayak de la cordillera de Nahuelbuta. Además, estamos finalizando “Río Sagrado”, un documental auspiciado por National Geographic en el cual intentamos establecer un diálogo intercultural con los mapuches en torno al agua.  Además, se vienen dos expediciones más este año, una por la costa del Biobío y otra en Alto Biobío. Otro plan, aún en el tintero, es realizar un taller de ecología fluvial en Santiago, junto con una limpieza del río Mapocho. Y por supuesto, estaremos organizando la tercera versión del festival de río Biobío Vive, el cual probablemente sea en Diciembre de este año”, cuenta BBS.

Alianza Gato Andino (AGA)

“Hace unos 20 años era difícil que un proyecto se cancelara por motivos medioambientales. Hoy se han cancelado proyectos icónicos en Chile como Hidroaysén, Dominga o Pascua Lama. Y esto es en gran parte por la labor que han realizado personas independientes y organizaciones medioambientales,  por la presión social, por la mayor conciencia de la gente, y también por una institucionalidad ambiental que se comienza a empoderar, y que esperamos, tenga un mayor poder de decisión a futuro”, dicen los organizadores de la Alianza Gato Andino (AGA).

Se trata de una red multinacional que integra voluntarios de Chile, Perú, Argentina y Bolivia, creada en 1999 especialmente para contribuir al conocimiento y a la protección de la especie del gato andino y así mantenerlo libre de amenazas y en armonía con su hábitat y con las poblaciones humanas.

“El gato andino es una especie extremadamente rara, existen muy pocos registros de personas que han tenido la suerte de verlo en vivo y en directo. Además, es una especie catalogada en peligro de extinción, convirtiéndolo en el felino más amenazado del continente americano y uno de los más amenazados del mundo. Las principales amenazas son la pérdida y destrucción de su hábitat junto con la cacería. El gato andino es una especie que habita en sectores muy particulares de la Cordillera de los Andes. Si estos hábitats no están, la especie no prolifera. Si no existiera AGA es bien probable que la especie la conozca solo un puñado de gente, probablemente toda ella ligada al mundo de la investigación. El que la gente conozca a la especie nos ayuda mucho, ya que a final de cuentas, quienes hacemos conservación somos todos, y para hacer conservación es necesario que la gente sepa qué es lo que necesita ser conservado”, explica Gato Andino.

Además del proyecto “Cat Crafts”, con el que buscan trabajar con artesanas locales que elaboren confecciones relacionadas con el gato andino, hoy sus colaboradores siguen trabajando de manera coordinada en pos de una “conservación donde no existan fronteras”.

Fundación Nativos

Esta iniciativa comienza con la historia de un grupo de amigos que durante muchos años se reunió para explorar y pasar unos días “habitando con estilo y responsabilidad el entorno natural”.

Y con el fin de compartir ese gusto por caminar y sumergirse entre los bosques de forma respetuosa y consciente, comenzaron por acercar a diversos grupos de jóvenes hacia las mágicas tierras de la Patagonia chilena, específicamente hacia el Parque Kaiken, lugar donde actualmente se encuentran trabajando en la instalación del primer “Parque Escuela” de Chile.

Su misión, dicen, es “despertar y potenciar las virtudes más nobles de la persona humana, subsistiendo, habitando y existiendo en los lugares más prístinos del mundo. A través de experiencias en la naturaleza formamos líderes positivos de diferentes grupos sociales que puedan enfrentar los desafíos de las nuevas generaciones con una visión más profunda sobre el propio sentido de la vida”.

Para ello, Fundación Nativos cuenta para este 2018 con cinco experiencias planeadas para unos 100 nuevos jóvenes que postulen al programa de 10 días el parque escuela por medio de la página fundacionnativos.cl, iniciativa que además incluye becas que ayudan a cubrir los gastos de equipamiento, estadía y pasajes de jóvenes de escasos recursos.

Aquí, los jóvenes podrán aprender sobre cocina, sobre arte, sobre exploración de lugares desconocidos y también ayudar como voluntario en la implementación del mismo Parque Escuela Kaiken.

Fundación Huilo Huilo

Fundación Huilo Huilo nace en 2004 como una organización que toma como misión proteger, conservar y preservar el bosque húmedo templado, los sistemas acuáticos y otros ecosistemas presentes en la Reserva Biológica Huilo Huilo, en la Región de Los Ríos.

Con este objetivo colabora con el desarrollo educacional, cultural, social y económico de los habitantes de Neltume, Puerto Fuy, Lago Neltume, entre otras comunidades, ayudando a levantar talleres de oficio, música, teatro y diversos festivales culturales que promueven el turismo, la protección y la conservación de la naturaleza.

En conjunto, esta fundación también se encuentra trabajando en su “Centro de Conservación del Huemul del Sur” (ubicado al interior de la reserva biológica), proyecto que inició con el consentimiento del Gobierno para que se pudieran trasladar seis ejemplares a la reserva, y así conseguir la reproducción y la reintroducción de esta especie en extinción.

Desde que aparecieron en los ´60 no han dejado de multiplicarse. Tampoco sus intervenciones. Hoy, las fundaciones outdoors tienen más protagonismo que nunca cuando se trata de levantar consciencia, mejorar la legislación medioambiental, impedir proyectos que serán dañinos para el planeta, promover la participación social, y lo más importante: trabajar desinteresadamente por un beneficio que al fin y al cabo, busca llegar a todos por igual.

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