Sin un gran desafío, no existe la aventura

11 diciembre, 2017 | Por: Fulloutdoor

Texto por Romina Mena. Fotos por Mark Nierle

Luego de seis meses desde que comencé con mi entrenamiento cruzado, decidí inscribirme en mi primera ultra maratón  de Trail Running, la Kodiak 100 en Big Bear, California. Ochenta kilómetros de distancia con 7.000 metros de desnivel acumulado… Un gran desafío auto impuesto con el objetivo de comprobar la efectividad de la metodología deportiva que me he propuesto.  Entonces… Finalmente, ¡Comienza la aventura!

Correr, puede ser una gran herramienta para explorar, conocer personas, meditar y en especial para permitirse un momento de introspección. Es por ello que escogí una ruta muy especial, con grandes montañas y desafíos. En una semana organicé un viaje con un enfoque absolutamente deportivo, es decir, un Training Camp en el cual prioricé correr y explorar las rutas más atractivas para registrarlas y posteriormente compartirlas.

Escogí como mi primera experiencia la cumbre del Mount Whitney, la montaña más alta de Estados Unidos, con 4.421 msnm. Situada en California entre los condados de Inyo y Tulare, la cual cubre parte del Parque Nacional Sequoias. ¡Cómo no iba a querer formar parte de sus huellas! Con aquel destino comenzó mi primer Training Camp y mi primera cumbre en solitario para así, lograr probarme física y mentalmente.

Entonces, lo primero fue transformar mi auto en mi casa y lo equipé con todo lo esencial para aventurarme y comenzar mi viaje hacia el norte de California. Tan sólo cuatro horas me separaban desde San Diego hasta la localidad de Lone Pine, un pequeño pueblo con una gran sazón del lejano oeste que tiene como postal a esta bella montaña. Una vez en la zona, el primer paso fue dirigirme al Visitor Center del parque con mucha fe a solicitar el permiso de ascenso por el día – permiso que se solicita vía web y que siempre está copado – pero la suerte estuvo de mi lado y lo obtuve muy fácilmente, ya que por lo general, los permisos por el día no son tan difíciles de obtener de modo presencial, pero si deseas pasar la noche en uno de los camping que están en ruta, debes solicitar el permiso de Overnight, el cual cubre sólo una noche en los campground habilitados y puede que hayan menos cupos disponibles.

La parte más compleja de la logística ya estaba zanjada, ahora sólo faltaba abastecerme de algunos víveres y chequear nuevamente el equipo para evitar desajustes en ruta.

Expectativas a flor de piel

La historia ya iba en curso, pero a partir de ahora se comenzaba a hacer más tangible. Luego de verificar que contaba con todo lo necesario, me dirigí hacia la zona de camping destinada a los hikers, que obtienen el permiso por el día. Un lugar bastante confortable con estacionamientos, baños y cuyo valor eran solamente $15 por persona ubicado en el trailhead de la ruta hacia Mount Whitney en Whitney Portal.

El campground siempre es un lugar especial, todos estamos expectantes, ansiosos y esperanzados en que seremos capaces de escribir una gran historia. Existe una camaradería muy particular y es un lugar propicio para compartir experiencias, un chocolate caliente y llenarnos de la energía para enfrentar la travesía.

La travesía

Una de la madrugada y a pesar de no haber pasado una muy buena noche debido a la ansiedad natural que genera ascender una montaña, ¡comenzaba un gran día!

A las dos de la madrugada comencé mi ascenso, con 11,4 kilómetros en mi espalda a causa de mis objetivos deportivos y 17 kilómetros de distancia hasta la cumbre. Una ruta absolutamente desconocida, con bastantes cruces de ríos y posibles Black Bear (oso negro) merodeando por el lugar.

Todo aquello no importó, pues la luna llena de esa noche fue mi mejor guía y la ambición por pisar esa cumbre me impulsó a ascender lo más rápido posible. Fui encontrando a mucha gente en el camino pero que luego de un afectuoso saludo intentaba alejarme rápidamente para vivenciar la soledad y ese hermoso espacio que brinda la montaña al momento del crepúsculo.

Llevaba tan sólo 3 horas de recorrido y ya había pasado el primer campground ubicado en ruta llamado Outpost Camp a 5,7 millas y ya me encontraba en el campo base llamado Trail Camp ubicado a 13,2 kilómetros desde Whitney Portal. Había logrado llegar a ese punto mucho antes de lo programado, por lo que iba a poder disfrutar del amanecer surcando la sección de mayor desnivel y logrando estar lo más cerca posible de la cumbre.

A los 3.200 msnm comencé la sección con mayor desnivel pero cuyo sendero continuaba siendo bastante recreativo con atractivas secciones de agua, en donde era inevitable mojarse los pies, la altitud aún no se hacía sentir y comenzó a bajar la temperatura, pues se avecinaba el amanecer.

En aquel momento fue mi primera detención y disfruté uno de los amaneceres más hermosos que he visto hasta ahora, observando la magnífica vista que ofrece el Parque Nacional Inyo. Fue único.

El Nuevo Sol

Con la energía del nuevo sol, continué con la última sección de la ruta hacia la cumbre, iniciando una breve travesía por la cara Oeste del cordón, el cual brinda paisajes únicos de las lagunas Hitchcock, Guitar y Artic. Fueron 1.9 millas hasta su última roca. A medida que iba aproximándome a la cumbre, fui sintiendo ese reconocido nudo en la garganta por la emoción de haber cumplido con mi primera misión y mi primera logística en solitario en excelentes condiciones. Pero aún estaba a mitad de camino y cuatro horas después logré cantar victoria una vez que estaba de regreso en la base del sendero.

Entre las montañas, he encontrado mi hogar, aquella sensación de profundo bienestar que te ayuda a fluir y valorar cada segundo, conversación y sonrisa que compartes en el camino. Experiencias que solamente conocerás cuando te atreves a vivir.

Ya es pasado, pero la cumbre más alta de Estados Unidos tiene mis pequeñas huellas y mi historia lleva su energía. Así como también la de muchos amantes de las montañas que tuve oportunidad de conocer y que ahora saben de nuestra patria y de sus inspiradoras e intimidantes cumbres. ¡Qué afortunados somos!

Mi training camp en solitario continúa hacia el norte, dispuesta a desafiar mis capacidades y a explorar nuevas rutas en hermosos parques como Mammoth Lakes, Yosemite y Reno.

Recorrer California en un par de pies ha sido una gran decisión y aún se vienen  grandes desafíos.

*Agradecimientos a quienes me apoyan en este recorrido, Kine Unlimited, Entrenamiento Mental Chile, SUDA, FullOutdoor, Outside Chile y por su puesto mi gran familia y amigos quienes me alientan a continuar creciendo.

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