[Montañismo] Travesía Invernal Cerro el Morado

24 septiembre, 2012 | Por: Paris Capetanópulos

Se dice que cuando llega el invierno la temporada de montaña se termina, creo que eso se lo dejamos a los que en definitiva no conocen muy bien la cordillera ya que en invierno es cuando más se disfruta estos entornos debido a la gran belleza que adquieren los cerros con la nieve caída. Es verdad que es más difícil y hasta peligroso, pero es deber de cada uno estar instruido para entrar a estas tierras y saber cómo enfrentarlas. El cerro el morado en invierno es considerado una travesía invernal por el largo  camino que se debe hacer para llegar solo al campamento base, lo que llamamos “acercamiento”. Vamos por parte para explicar dónde es, cómo llegar y lo que debes llevar. Quiero eso sí dejar muy en claro que debes tener en cuenta el manejo de técnicas invernales que lo debes aprender en un curso y además haber realizado este tipo salida. Insisto, no es compleja, pero no cualquiera lo puede hacer. Siendo reiterativo y habiendo realizado las advertencias necesarias procedo a explicar esta hermosa travesía del cual tuve el gran honor de participar y por qué no decirlo, de organizarla también.

¿Cómo llegar al Morado?

El cerro el Morado con sus 4647 metros es un don de los andes. Cuando ya sientes que has tenido varios cerros chaleros y has aprendido técnicas en montaña el morado se te pone entre ceja y ceja. Domarlo es una buena jineta para el currículum. Está al interior del cajón del Maipo, casi al final, se debe tomar locomoción o viajar en vehículo hasta baños morales. Está la alternativa de conocer el monumento el Morado que es un parque nacional totalmente recomendable donde ves la cara sur del cerro que impresiona por su forma. Para subir el cerro por la normal debes avanzar más hacia el este por la misma ruta que te lleva a Baños Morales hasta llegar a un sector que se denomina “el cabrerío”. No hay ninguna señalización pero se nota claramente porque hay vehículos estacionados y además, porque hay cabras. Se baja por un antiguo camino minero hasta llegar al cajón Arenas que en verano es un hermoso lugar para pasar con la familia y además una zona para practicar escalada en el denominado “choribulder”. El camino es luego a pié y durante tres horas de caminata se llega a la laguna del morado, famosa por su glaciar que se descuelga desde las cimas. Es un lugar muy poco frecuentado pero con un enorme potencial turístico. Sin equivocarme creo que es más conocido por extranjeros que por chilenos.

La Travesía:

Día 1

Todo lo que hemos hablado se ve muy lindo cuando se hace en verano pero en invierno las condiciones cambian radicalmente ya que todo se encuentra con una capa de 2 metros o más de nieve, los días son más cortos, el sol se oculta rápido por lo que el frío está a un paso, las temperaturas son bajo cero en la tarde y el camino es largo y pesado. Todo lo anterior es recompensado por las hermosas panorámicas que se observan. Llegar al campamento base demora dos días (en invierno) partiendo la marcha desde baños morales ya que el camino directo muchas veces en estas fechas se corta por rodados de barro, piedra o nieve. Debemos considerar que estamos a 100 kilómetros al interior de Santiago, dentro del corazón de los Andes. Las empresas mineras que están en el sector sencillamente cierran por las duras condiciones que enfrentan y los caminos se cortan. Ha pasado, nos pasó a nosotros y seguirá pasando.

El grupo lo conformamos Thomas Shulze-Boing, Alfredo Silva y el payasito que escribe. El primer tramo es una larga caminata que parte desde baños morales, pasa por un antiguo camino minero que bordea la falda norte del cajón. No es complicado, en absoluto ni tampoco pesado pero se debe considerar que cargas material de ferretería, o sea cuerdas, estacas, piolet, crampones, arnés, mosquetones, cintas y cordines que son el material como obvio. Eso da peso a la mochila y por lo tanto tu cuerpo ya lo debes tener adiestrado en llevar mochila con peso.

El camino se interna hacia el cajón arenas lugar que en verano concurre mucha gente para hacer asaditos o entrenar en la modalidad de escalada deportiva ya que se encuentra el choribulder. Se le llama cajón arenas porque está a los pies del cerro del mismo. Nos internamos por este cajón que está totalmente tapado en nieve y avanzamos hasta las 17:00 hrs momento en el cual decidimos montar campamento. Los nalgene están con frapé debido a la baja de temperatura que debe frisar los -3º, los cuerpos se entumen muy rápidamente por la transpiración y lo único que se ansía es armar rápido para entrar al acogedor saco de pluma. Luego de una reponedora sopa y comida de tallarines tres minutos con calamar Morfeo nos adormece para descansar los maltratados cuerpos.

Día 2

Esperamos la salida del sol, no era la idea pero la flojera fue más. El sol dio de lleno en la carpa y fue hora de salir, desarmar campamento y marchar nuevamente. El segundo tramos es alcanzar el campamento base que la verdad no es lejos pero la calidad de la nieve que en algunos tramos es azúcar entorpece el caminar, además de desgastar una enormidad. Se camina siempre en ascenso hasta llegar a una loma bastante grande al costado izquierdo del camino, al otro lado está la laguna y campamento base 2. Son las dos de la tarde y el sol debido al cerro se está ocultando, está muy encima y nuevamente el frío penetra. El paisaje sobrecoge, se aprecia el glaciar cortaderas con los cerros Yamakawa, Cortaderas e Italia. El Glaciar del Loma Larga con su imponente cerro, el más alto del sector y el Mesón Alto. A este sector debieran llamarle el  valle de los glaciares. Había estado varias veces en el morado pero en invierno es distinto y más lindo, ya la salida estaba pagada.


Armado el campamento planificamos ruta, ordenamos ferretería, acomodamos mochilas, zapatos, frontales, guantes y el desayuno presto a ser ingerido rápidamente en la mañana. Decidimos poner el despertador a las 03:00 am para salir a las 04:00, un día duro nos espera. 

Día 3

Suena el reloj avisando que es hora de levantarse, lo hago, mis compañeros están despiertos pero nadie se yergue, es lo típico, hace frío y el saco está calientito , además hace tuto pero hay que darle así que al final nos ponemos las pilas y en un santiamén estamos ok. Curiosamente no hace frío así que descarto la parka de plumas y me voy con la 1 capa térmica, un primaloft y una 3 capa. No había comentado que los zapatos deben ser de plásticos con doble botín para este tipo de travesía, es obligatorio, no se les ocurra venir con un zapato de trekk o de cuero para alta montaña, descártenlo de una.

Es de madrugada y la luna menguante se encuentra en su zenit, el paisaje es maravilloso. Partimos con las raquetas puestas y después de una hora las dejamos para empezar el ascenso. El morado es un cerro que se sube por neveros ya que en verano es un mar de piedras y acarreos complejo debido a su inclinación. Con el correr del tiempo el ascenso se pone con más pendiente y los ya es necesario el uso de crampón. El piolet con la pica te sirve para avanzar más rápido. Para ser más claro se va gateando en subida ya que vas en pendiente. No se va amarrado ya que la caída de un compañero de cordada arrastraría a los demás y en todo caso estaría demás hacerlo. Se va muy concentrado en los pasos que das y por dónde vas, a veces hundes el pie en la nieve y pasa en banda, se encuentra jabonosa. Lo haces varias veces y maldices porque estás empantanado. Siento que mis 78 kilos me juegan en contra.

Debo tomar la derecha o la izquierda para encontrar un buen camino y sentir que mi pié encuentre apoyo en nieve dura y no blanda pero nuevamente paso en banda, ya no maldigo, sencillamente garabateo. El alba está despertando, se ve claramente el valle blanco bajo nosotros y la larga cadena de cerros por doquier. El glaciar colgante se ve cerca, es una de las primeras metas ya que hay que montarlo por su lomo. Es más grande de lo que se observa de abajo, para ser claro, es inmenso. De este glaciar se desprenden avalanchas así que mucho cuidado, el morado es un sector de aludes. Se apagan los frontales, se bebe agua con jugo, no hay hambre, los pies helados pero lo típico, seguimos la marcha y el sol aparece. Que grata compañía. Llegamos al primer tramo, ya arriba para tomar rumbo al norte y pasar por encima del glaciar colgante pero vemos que un mar de nubes avanza rápidamente a través del valle, indicios de mal clima. Sabemos lo que significa esto sobre los 4000, no se ve bueno. Tenemos claro que para hacer este tramo que es un cruce de glaciar, implica naturalmente ir encordado. Hacer esta ruta con 0 visibilidad es su tema, nos podíamos enfrentar con un whiteout (fenómeno meteorológico que ocurre durante tormentas de nieve y que hace que la luz, reflejada en las nubes y nieve, pareciera proceder de todas las direcciones, distorsionando los sentidos normales de distancia, altura y dirección, perdiendo sentido de orientación).

Caminar así implica ir directo al borde del glaciar sin saberlo. Cómo somos tres Thomas plantea que lo más cuerdo es retirarse ya que todavía hay tiempo. Alfredo sugiere continuar ya que estamos a unas 4 horas de la cima, quizás 5 pero que es viable. Siento que el peso recae en mí, no lo digo pero es obvio. El morado lo veo, la meta que uno tiene como norte está ahí, la veo pero la cordura prima y es como debe ser. Para otra vez será, en fin, es la ley de montaña y lo debes aceptar. No quiero caminar a ciegas y es probable que se desate una tormenta acá y eso sería malo. Optó por bajar y es lo que hacemos, después observaríamos que fue la mejor decisión. El cerro se baja desescalando, vale decir de la misma forma en que lo subiste, lo bajas, hay mucha inclinación para hacerlo caminando normalmente. Algunos optan por rapelear pero la nieve no es buena para hacer zetas u hongos y nadie quiere sacrificar sus estacas.

Llegamos al campamento base, descansamos unos momentos mientras el clima se torna de momento luminoso, aparece el rey gallo nuevamente, genera calor, todo por un momento, se tapa y empieza una tormenta que obliga a descender rápido. Uno de nuestros compañeros va muy lento y las huellas empiezan a borrarse, las nubes están muy bajas, se pierde orientación, la nieve golpea los rostros y en mi caso los bigotes y barba se congelan, voy acompañando a mi compañero que va uno metros atrás notoriamente cansado lo que al final derivó en llegar al vehículo entrada ya la noche y desgastado. Creo que el aprendizaje es que nunca se les ocurra entrar a este mundo sin preparación física ni técnica. Requiere de ropa especial para este tipo de travesía para no pasar frío ni que tu ropa se moje, saber utilizar los diversos implementos de Ferretería, tener un estado físico acorde al recorrido que emprenderás y conocer bien a tu cordada ya que deben trabajar al mismo tiempo, subir al mismo tiempo y bajar siempre parejos por algo se llama cordada ya que en jerga andina es andar amarrados.

Una buena lección se obtuvo y buen aprendizaje. Nos vamos contentos porque fue la naturaleza la que nos dijo que no se podía entrar. Físicamente íbamos bien y además hubo un buen trabajo en equipo que es lo fundamental para estas situaciones. El cerro no se moverá y por lo pronto esperaremos a que las rutas estén más habilitadas. Nos vemos para la otra salida.

Cortesía:

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4 Responses to [Montañismo] Travesía Invernal Cerro el Morado

  1. luis villagra says:

    excelente articulo buenas fotos y buena travesia

  2. Ignacio says:

    Buenísimo el relato, muy bonito el Morado, espero conocer pronto el Mirador, no creo que me de para más por ahora

    Pregunta: la carpa es una Hilleberg o nada que ver?

  3. Efectivamente la carpa es una Hilleberg. No es de mis preferidas, muy cómoda y grande pero complicada de armar. El mirador es un muy buen ascenso.
    Saludos y que tengas buenas cumbres.
    Paris

  4. rodo says:

    Hola Paris, que otras salidas realizas ???

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